Lenguaje Insatisfecho o una Crítica al Entendimiento Expresado

Lenguaje Insatisfecho o una Crítica al Entendimiento Expresado

Lenguaje Insatisfecho o una Crítica al Entendimiento Expresado

Pocas herramientas gozan de un carácter tan esencial como el lenguaje, expresado a través de la palabra o escrito, por señas o gráfico, de un modo u otro, piedra angular efectiva del entendimiento.

Aùn retrayendo la conceptualización del entendimiento a las más primigenia sociedad, la comunicación basada en el lenguaje nunca ha permanecido ajena ni siquiera en las trivialidades organizativas.

De hecho, tan intrínsecamente adoptado por la sociedad es la necesidad de establecer un lenguaje de comunicación, no importando la forma de éste, que la sola ausencia da pie a generar una suerte de aislamiento y marginación del individuo.

Este efecto brutal es una resultante un poco desconsiderada al tener en cuenta que mucha de esta incapacidad  o dificultad de establecer un lenguaje relativamente formal, es producto de algún evento traumático y totalmente ajeno a la voluntad.

En nuestros tecnologizados días, si se ven avances que pretenden restaurar condiciones de traumas accidentales o congénitas para permitir o devolver condiciones normales de entendimiento gracias al restablecimiento de capacidades que permiten el lenguaje.

Hay casos que resultan totalmente emotivos dado el resultado, tanto para el individuo en sí, quien amplía o recupera un horizonte de expresión perdida, como para la sociedad que logra resarcir una condición enajenante a uno de los suyos.

Respecto a estos casos de realce tecnológico, cabe el acápite de la real responsabilidad social, dado que por ahora todo esfuerzo de restauración corre por la particularidad del individuo, tomando la sociedad una postura expectante del resultado, pero no hay un aprecio de real involucramiento en términos de tomar la iniciativa por recuperar a uno de los suyos que padece una condición de postergación. Ni hablar de lo que significa incurrir en cuantiosos gastos de implementación, porque la verdad, en términos generales, no hay subsidio que lo contemple.

Retomando el eje del lenguaje, en la medida que una sociedad pretende la evolución y desarrollo natural, también lo hace a través de una formalización y estructura de la comunicación, que permita una homologación conceptual respecto a lo que tenemos y debemos entender, aún desde la más simple instrucción hasta una compleja idea, independiente que ésta sea presa de un contexto específico.

En la particularidad social, siempre están presentes los modismos propios de la región donde se expresa el lenguaje, fruto de la propia idiosincrasia, cultura y arraigo, y que componen un anexo a la propia forma de expresarse, sobretodo en el entendimiento coloquial o menos formal.

Pero este anexo comunicacional está supeditado al lenguaje formal por su propia característica regional y por estar sujeto a temporalidades de comunicación, al estilo casual, corriente e incluso vulgar.

Hacer de esto una generalidad es simplemente trastocar nuestra expresión y generar un enajenamiento del entendimiento transversal y global, lo que persevera en una sintonía demasiado local, desdeñando la riqueza de la palabra y su correcta concepción, sobretodo si la semántica de la expresión escrita no queda incluida en el mensaje.

Esto último se aprecia en Redes Sociales, donde la deformación del lenguaje cobra atisbos incluso extremos, poco legibles y menos aún entendibles, los que se adornan con insultos livianamente expresados y que no median el respeto mínimo.

No se trata de ser puristas de la palabra, tampoco extremistas de la correcta expresión, pero hacer del lenguaje coloquial y vulga una generalidad, poco aporta al desarrollo social que hoy por hoy se trata de impulsar con desenfreno y que descuida absolutamente a nuestras juveniles generaciones que se forman y deforman en una comunicación que ralla en lo reprochable, y que por mucho combina actitudes desmedidas que poco y nada guardan relación con el real sentido de la expresión.

Si bien es cierto que la relación educacional va de la mano con el correcto uso del lenguaje, no es menos cierto que el poco voluntarismo mostrado en el uso de éste desmorona excusas de su uso, al menos en una forma natural, que no por natural es analogía de vulgar.

Las expresiones mal usadas y emitidas no tiene cabida en una sociedad que anhela un mayor desarrollo, participación y evolución, porque el entendimiento expresado está cimentado en nuestro lenguaje, en nuestra forma de comunicar.

2 Responses to Lenguaje Insatisfecho o una Crítica al Entendimiento Expresado

  1. Alejandro Carreño febrero 5, 2016 at 4:10 pm

    La palabra “aún”, con que comienza el texto, no se tilda porque, en este caso, su significado es el de “incluso”. Solo se tilda cuando está en lugar de “todavía”.

    Responder
    • Zardoz febrero 5, 2016 at 5:27 pm

      Estimado Alejandro
      Agradezco tu indicación, que por cierto es correcta en el uso.
      Sin embargo, el sentido que se pretende en el texto (incluso en la pretensión semántica) es el que se expresa, es decir, “todavía”.
      Colaboraciones como la tuya son las que alimentan, enriquecen y engrandecen los textos acá vertidos.
      Saludos

      Zardoz

      Responder

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