Pero cómo han cambiado los tiempos, todos luchan por mantener sus puestos…

Pero cómo han cambiado los tiempos, todos luchan por mantener sus puestos…

Pero cómo han cambiado los tiempos, todos luchan por mantener sus puestos…

Soy de la generación de quienes nos entreteníamos a diario con la pelota de plástico que vendía la señora del almacén, de aquellos que teníamos tiempo de ocio, de compartir con los amigos del barrio, de los que jugábamos al caballito de bronce, a la escondida, a la pinta china, entre varios otros juegos de aquella infancia inolvidable de los 80’ – 90’…

Durante esos años estábamos enceguecidos con todo lo que nos mostraba la Televisión y a muchos de nosotros se nos ocultaban muchas verdades desde nuestro núcleo familiar. Sabíamos lo que ocurría en nuestro país pero para los adultos de la época simplemente lo mejor era no preguntar nada al respecto.

Me costó un huevo entrar a la Enseñanza Media a estudiar en el Liceo de Aplicación y 2 huevos más entrar a la Universidad en donde me formé profesionalmente, institución a la cual agradezco enormemente todo lo que me entregó para mi desarrollo actual.

En ese tiempo un ramo en la “U” se podía hacer por segunda vez, por tercera se elevaba solicitud al Decano para que éste aprobara si es que había posibilidad de cursarlo, de lo contrario era simple y claro, te ibas de la Universidad o como decía Sui Generis “…recoge tus cosas, y largo de aquí…”

He tenido la experiencia de trabajar en 2 instituciones de Educación Superior y en ambas me he encontrado con la triste realidad de que los alumnos pueden hacer los ramos las veces que quieran con tal de ingresar recursos a las diferentes casas de estudio. El nivel era bastante mediocre, en donde por reglamento se nos exigía mucho a los docentes, pero al momento de reprobar alumnos porque no eran capaces de cumplir con los requisitos mínimos para la asignatura, se les daban múltiples facilidades con el fin de no perjudicarlos y que sigan pasando los ramos con el mínimo de exigencia para que no se retiren en forma voluntaria de las casas de estudio, en 2 palabras: “siga participando”.

Es triste saber que la Educación ya ha dejado de caminar como antes, ver que cada vez aumenta la deserción escolar, ver a los estudiantes constantemente luchando por sus derechos, ver cómo han aumentado las visitas a especialistas, ver como el número de estudiantes con Necesidades Educativas Especiales sube sin parar y ver a las autoridades de nuestro País no hacer nada al respecto.

Con todo esto y más vuelvo a confirmar mi tesis de grado en que desde la implementación de la Jornada Escolar Completa los números han aumentado y han nivelado todo para abajo, obesidad infantil, enfermedades asociadas a la salud, trastornos de aprendizaje, nulo tiempo de recreación, se acabó la once en familia y por último se acabó el almacén de la Señora María que nos vendía la pelota para nuestra pichanga de barrio.

Por mi parte seguiré desde donde esté, luchando por que la Educación en mi país sea Gratuita, Laica y de Calidad, no me quedaré sentado esperando que ocurran otros años oscuros en donde no podíamos opinar ni dar a conocer nuestros puntos de vista ya que había un temor a los que nos pudiese suceder sólo por el hecho de pensar distinto.

Por mis hijos y por los de ustedes…empujaré los límites hasta donde más pueda…

 

Francisco Javier Alonso González
Profesor de Educación Física
Deportes y Recreación
UCSH 2002

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