Crítica y su Natural Entendimiento Cognitivo

Crítica y su Natural Entendimiento Cognitivo

Crítica y su Natural Entendimiento Cognitivo

La Crítica es, ni más ni menos, un análisis maduro, formal, consciente y discernido, que no pretende más que establecer una opinión razonada respecto de algún tema, sea este concreto o abstracto.

Objeto de una maduración analítica, la crítica se basa en un desarrollo evolutivo de funciones cerebrales complejas, por ejemplo, lenguaje, memoria, inteligencia, percepción, etc, lo que en general podemos entender como lo relacionado al conocimiento.

Relación íntima es la que establece este desarrollo funcional o cognición, con lo superioridad de los seres así establecidos (con los humanos en la cúspide piramidal), y que de buena manera permite generar bases de pensamiento e ideas que estimulan nuevas perspectivas y percepciones.

Es interesante denotar hoy por hoy, a propósito de estas bases de entendimiento, la inserción de elementos “racionales” producto del desarrollo de entidades no biológicas, denominada Inteligencia Artificial, que plantean una discusión que va desde la ética y moral, hasta la más finita percepción de la natural frontera que marca el límite de participación de uno u otro.

No por nada, esta discusión no resuelta abre cada día más puertas, tan velozmente como la tecnología libera y manipula avances que antes de siquiera tener un escalón mínimo de sano cuestionamiento, ya goza de una amplia naturalización derivada de su uso y aplicación, algo que ha trivializado las alegóricas proyecciones de la Ciencia Ficción de antaño.

Alimentado entonces por nuestro entendimiento, por nuestra interpretación sensorial del medio, es que vamos conformando una crítica natural, un juicio respecto de la senda conducente al conocimiento de la verdad, eso sí, un juicio asentado en el discernimiento.

Trazas retóricas o paralogizadas quedan exentas en este criterioso devenir cognitivo, dado que la crítica no pretende generar un fenómeno absoluto de entendimiento cegador, por el contrario, es el establecimiento razonable y concluyente de una mirada abierta, seria y consciente respecto de un “algo”.

En términos históricos, con la vista en la Grecia Filosófica de Sócrates, los juicios razonables no advertían distancia ni diferencia de aquellos falaces, fundamentalmente porque no existía (y se mantuvo así hasta los tiempos de Descartes) una normalización, un mecanismo lógico que permitiera disentir unos de otros, por lo que la crítica se usó para sentar bases primigenias o axiomáticas que de una u otra forma cimentaran una “verdad”.

A esta base formal en el establecimiento del juicio o crítica, sumaría posteriormente el establecimiento del alcance que a través del pensamiento se tiene del conocimiento, lo que sería conocido como Criticismo, teniendo en Kant su primer exponente, y que tiene como fundamento lógico la fusión del empirismo y racionalismo en términos de camino conducente establecido hacia fines del Siglo XVIII.

Mitigado en el paso del tiempo y presa del entendimiento y adaptación popular, esta forma de establecer crítica muta y reduce su expresión racional del juicio discernido a la discusión de bien y mal, o bueno y malo, en una postura que genera aporte como fin, o simplemente interesado en el desmedro.

Obviamente, esta naturalización popular de la crítica presenta una desviación respecto del origen integral del desarrollo cognitivo; por un lado, implica en un tono de menor escala dado por la esencia temática del objeto en discusión, y por otro lado, subyace a una parcialidad de las posibilidades de entendimiento dado el desarrollo cognitivo.

De una u otra forma, esto ha incidido en la manifestación actual de la crítica, ya sea en términos de pseudo ataque personalizado en pos de un razonamiento ligero, capcioso y contrario a una propuesta, denotando un espíritu destructivo al planteamiento, y que en realidad poco aporta al fortalecimiento y comunión de ideas a fin de lograr un nivel de superación en lo planteado.

Una mirada de tono positivo, aún en términos de crítica, permite aunar, mejorar y capitalizar de buena forma, un discurso que no es ajeno al mejor devenir y desarrollo de una sociedad, tanto por el lado de los adecuados niveles de respeto comunicacional, como por el lado de una mejora evolutiva adscrita en términos del camino a lo óptimo, aún siendo mejorable, del bien común social.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Acerca de…


Revista PiojoChile está compuesta por una red de colaboradores con opinión, orientada a generar Conciencia Social a través de escritos urbanos.


Sitio Principal Piojo.cl
Twitter @PiojoChile
Pagina Facebook
Grupo en Facebook
Pagina en Google+
Canal de Youtube