Pepito Paga Doble con este gana con este pierde

Pepito Paga Doble con este gana con este pierde

Pepito Paga Doble con este gana con este pierde

Muchas estafas han pasado por los caminos urbanos de la sociedad, pero ninguna de ellas se ha mantenido tanto tiempo viviendo junto al comercio ambulante.

Aquel comercio que se adjunta al micro mercado alimentado por el alto flujo de transeúntes que adornan y se parapetan entre los puestos de la cuneta, esa cuneta de alfombras atestadas de objetos que son publicitados a viva voz por sus vendedores de ocasión.

El “pepito paga doble” derechamente es una estafa que se oculta bajo un manto de juego realizado por un hábil ejecutor, personaje que se encarga de posicionar tres fichas con caras iguales de un lado y por el reverso una de las fichas tiene el pepito o símbolo que el espectador debe no perder de vista al momento que el ejecutor las revuelva o las cambie de posición.

El ejecutor muestra a los espectadores la ficha que tiene la cara donde se encuentra el pepito, luego la voltea y las comienza a mover de un lado a otro para que los ojos de la víctima la sigan entre las otras dos fichas circundantes.

Cuando el ejecutante termina, pregunta, “donde está?”, el espectador indica una de las fichas, realiza su apuesta, y bueno, la voltea para verificar si gano o perdió.

Durante este juego, las personas apuestan dinero sobre la ficha donde creen se encuentra el pepito, en el caso de voltearla y se encuentra el pepito, el que revuelve las piezas le devolverá el dinero apostado más la misma suma por su parte, osea, el doble.

¿Dónde está el truco tras un juego tan simple y muy obvio para el espectador?

El ejecutante es una persona muy hábil, el espectador se da cuenta que es capaz de seguir la ficha por muy rápido que él las mueve, entonces captura su atención, el timo ocurre al momento de voltear la ficha o al saltar posiciones unas fichas con otras, el movimiento es tan rápido que el espectador no alcanzará a percibir o dar cuenta del cambio de ficha y eso le da pie al ejecutor para que decida donde colocar la ficha que tiene la cara en el lugar deseado, y por ende, no es la que el es espectador cree, cayendo en el timo, presa de su confianza inocente.

También puede ocurrir que la victima indique la ficha donde efectivamente se encontraba el pepito, en ese caso el ejecutor hace uso de su habilidad y voltea las fichas rápidamente, cambiándola de posición; por lo demás, la victima no alcanza a percibir el ultimo cambio siendo engañada descaradamente frente a sus ojos.

Muy similar a un truco de magia, el pepito tiene las características que cumplen con éste; cuando el mago pide tomar la atención en una de sus acciones, inmediatamente el pensar interno escéptico debiera indicar que la doble lectura es que nos está diciendo que no es donde hay que fijarse, ni menos donde hay que buscar, ese es un factor importante en el truco, donde el ejecutor gana la confianza y captura la atención para generar distracción mientras que la víctima se come un dulce y el ejecutor le roba su dinero para comprar muchos dulces más.

Otro factor importante es el ambiente; el ejecutor del truco no podría generar la suficiente atracción sin tener público, pero recuerde, los magos también suelen tener público falso, o para este caso, los llamados palos blancos, personas comunes y corrientes que arengan el juego demostrándole a los demás que están ganando dinero fácil, orientando e induciendo a la víctima para que apuesten a la ficha ganadora que típicamente nunca es.

La victima, una vez que cae en el timo, cierto es que gana al fin; se lleva de regalo una gran frustración, decepción, injusticia, y una lección ojalá aprendida recordándole a su razón reflexiva la pérdida y que, por supuesto, nada en la vida es gratis, y menos tratándose de ganar dinero fácil.

Tristemente esta estafa se ha mantenido a lo largo del tiempo, acrecentada en verano, donde los ánimos están calmados y el dinero es acompañante para botarlo sin problema.

En las avenidas de las playas, donde el flujo de transeúntes es alto, ahí el pepito paga doble hace de las suyas, auspiciado por la avaricia de aquellos que en su construcción cultural entienden que hay que ser más pilluelo que el otro, para llegar así a burlarse de los demás que se esfuerzan y decir que él o ella ganó dinero fácil; no sabe el, o la ingenua, que siempre el resultado es el mismo, será el de víctima.

Lamentablemente, este juego (con lo rentable que es), el estafador lo seguirá haciendo una y otra vez de generación en generación, y la única forma de evitar que las personas caigan en esta estafa pareciera ser educándolas, no necesariamente para evitar esta estafa en particular, sino para tomar en cuenta que como este juego hay un montón más que no son tan evidentes.

A pesar de los reportajes reproducidos por los medios de comunicación, inevitablemente cada cierto tiempo vuelve como imitación de estrella de rock en gira, esperado por el público inocente de diversas edades que vuelcan su atención y que en la pasada, el resultado sigue siendo el mismo, perder.

Un sin número de personas han sido estafados con este juego, la cultura chilena encaja de muy buena manera para que este ejercicio tenga efecto, las personas ven la oportunidad de ganar un dinero extra para llegar a la casa, vociferando que ha ganado dinero en la calle de una forma fácil y rápida, lo cual ya sabemos que no ocurre, a excepción del estafador.

Estimulados por la inocente posibilidad de ganar dinero fácil y ser más pillo o hábil que el embaucador, es cuando aparece el “Winner Chileno” que surge y aflora con el ADN cultural, donde se expresa la oportunidad de doblarle la mano a la vida, para romper el supuesto mito que el dinero fácil no existe, que es para todos y no para unos pocos, que la suerte económica que les tocó pueda cambiar de sopetón, o al menos, eso es lo que piensan internamente aquellos que por factores económicos de condiciones sociales país, muchos han de cargar en sus hombros.

Entendamos que aquí nadie se ha hecho ni rico ni millonario jugando al pepito paga doble; el que gana aquí es solo quien hace el juego y sus secuaces, los palos blancos.

El pepito paga doble es un juego altamente captador, el dinero se ve y es real, ya no está escondido en tarjetas de crédito ni dinero plástico, es real, contante y sonante; estas demostraciones visuales también son parte de la fórmula para ganar la confianza del inocente.

En esta vida nada es gratis, todo cuesta, la vida se lleva con esfuerzo y valentía, si alguien quiere ser avaro es una opción, pero mientras la avaricia sesgue para no dar cuenta que carcome incluso para no pensar, está siendo víctima.

Piénselo usted, no ganará porque no puede, simplemente no puede, porque es una trampa, donde usted cree saber que tiene el control cuando no lo tiene, no se mienta a si mismo.

Si algo es simple, se trata de dinero y ve la posibilidad para acrecentar violentamente su capital, dude, por lo menos dele una posibilidad a la duda, puede que cuando usted crea saber realmente lo que está sucediendo, sea tarde, y lo mas probable es que en ese momento usted ya ha sido estafado.

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