Carta de un profesor a su familia tras agobio laboral

Carta de un profesor a su familia tras agobio laboral

Carta de un profesor a su familia tras agobio laboral

Por años cometemos errores en nombre de nuestra profesión

Aquella tan poco valorada por quienes de verdad sentimos profundamente que es nuestra vocación. Es tanto el profesionalismo y dedicación que entregamos, que sin darnos cuenta dejamos en el camino a los nuestros.

Agradezco haber reaccionado a tiempo y poder ordenar mis prioridades, el darle a mi familia el tiempo que merece y corresponde… y a mi trabajo en escuela, sólo darle eso, las horas de trabajo porque no recibimos ni un peso extra aunque nos quememos las pestañas, ahí lo único invaluable que hemos recibido desde siempre es el cariño de nuestros alumnos, del resto, bien gracias…

Durante mucho tiempo me indicaban como el polémico, el díscolo, el rebelde y saben porque, sólo por el hecho de decirle a mis colegas que no se llevaran trabajo a sus casas, que disfrutaran de sus familias, hijos, madres, padres, abuelos, primos, tíos, en fin. La mayoría de las veces me decían –¿a qué hora lo hago entonces?– cuando tengas tiempo libre acá en el colegio –les respondí  miles de veces– pero no me alcanza – me volvían a decir – bueno, entonces exige que te paguen más horas en tu carga horaria para realizar todo lo que te queda pendiente y no dejar nunca de lado a tu familia…

El problema es que de un tiempo a esta parte me he dado cuenta que muchas de mis colegas “mujeres”, casadas en su mayoría, no tenían hijos porque en realidad no tendrían tiempo de criarlos, porque la gran parte de su tiempo la dedicaban a su pasión, vocación y amor por esta hermosa profesión.

Así como deben existir en este país muchos colegas que quizás pasen por esta misma situación, que probablemente si deseen tener más de un hijo, con el tiempo nosotros mismos nos damos cuenta de que nuestra realidad no da para traer hijos a este mundo con la cantidad de abusos que pasamos a diario y menos aún con nuestro sistema escolar actual, el que sólo estresa cada día más a nuestros niños y no hace sino más bien seguir acortando sus tiempos familiares, el tiempo de ocio, la posibilidad de jugar con sus amigos de barrio, el recrearse y por último el poder tener las armas necesarias para insertarse en esta sociedad cada vez más injusta.

Después de tanto luchar por todas partes, el Paro Docente está saliendo a la luz pública, la gente se está dando cuenta de que nuestras condiciones laborales son un desastre, de que muchas veces no contamos con hacer un break para tomarnos un café, de que sólo en nuestros recreos y momentos libres podemos ir al baño, de que trabajar 44 horas a las semana y cambiar cada 90 minutos de alumnos(as) significa que al día atiendes a 360 niños y niñas, 360 familias hay detrás, 360 realidades diferentes, costumbres, creencias, valores, en fin, algo que quizás con el tiempo y cuando nuestra profesión sea valorada como corresponde, quienes están en las políticas públicas de Educación recién podrían llegar a entender.

Cada día que pasa, cada hora, cada problema, cada dificultad a veces termina en la casa, más allá de la hora “prudente” en que uno pueda acostarse o compartir con sus hijos, días feriados, sábados o domingos, siguen siendo días laborales para poder cumplir con los plazos que exige la UTP (Unidad Tediosa de Papeleos) o la dirección académica de cada establecimiento. Nos estrujan como esponja para cumplir con lo que nos solicitan pero cuando se trata de algún permiso porque alguno de los nuestros tiene presentaciones o actos a los que uno como padre le encantaría presenciar, empiezan los problemas, te sacan en cara la falta de compromiso, que tu curso, tus alumnos, que el colegio, que es tu trabajo y mucho más.

A pesar de todo hoy en día la noticia es el penal que no fue, el Pentagate, el aumento de sueldos de los diputados, el transantiago, la amistad entre Velasco y Lily Pérez, los autos del hijo de la presidenta, la capacidad de los Ministros en sus respectivas carteras, que Gajardo no nos representa, la oposición que no es, la Nueva Mayoría que de nueva no resiste más…quizás si todos ellos hubiesen tenido una buena educación como lo “dictan las bases”, otro chile sería posible y cada uno de nosotros podríamos tener más tiempo para disfrutar de la vida y estar con nuestras familias que dedicar todo nuestro tiempo a nuestros alumnos(as).

 

Francisco Javier Alonso González
Profesor de Educación Física
Deportes y Recreación
UCSH 2002

3 Responses to Carta de un profesor a su familia tras agobio laboral

  1. Sergio diciembre 19, 2014 at 3:15 pm

    muy intensa la carta del profesor; pero da cuenta de la realidad vivida por el profesorado en general; muy mal pagados y con una gran pación por su trabajo

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  2. Betty Straussmann mayo 13, 2015 at 6:44 pm

    Vivi 25 años llevando todos los dias material de trabajo de la escuela a mi casa,se hablaba hasta en la comida solo de educacion.Como las circuntancias de trabajo se presentan de acuerdo al director de turno,llego el momento de separarme de un hpmre que tambien era profesor,y yo debi reinventarme porque al poco tiempo quede sin trabajo porque mi directora tenia menos curriculum,que el mio,muchas veces yo le realizaba el trabajo a ella,mis colegas me decian,se estan a provechando de ti,va a llegar el dia que te van a echar porque piensan que tu puedesocupar el de ella.No lo crei,pero asi fue,es alli que me doy cuenta que nunca tenia tiempo para mis hijos,que no era yo quien les ayudaba hacer sus tareas,sino les decia en tal libro esta.Hoy lamento haber perdido tiempo para nis hijos,y haber recibido una pension de 120000 pesos mensuales y el desgaste fue inmenso.Debi seguir trabajando despues de mi jubilacion y hoy dia tengo tiempo para mishijos a pesar que estan casados,pero cuando mas lo necesitaron ,no estuve alliporque era profesora por vocaion,hoy me dedico a la medicina alternativa y tiengo tiempo para mis hijos,nietos y muchas cosas mas.LOs que estanactualmente en servicio deberan dignificar laprofesion docente y valorar con eso tambien a su familia.

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  3. Betty Straussmann mayo 13, 2015 at 6:50 pm

    Quiero aclarar que por el comentario que aparecio nunca he escrito en esta pagina,como aseguraron recien,lo que sucede es que nuestros casos de vida son muy similares,eso que evite de analizar y contar como se presento mi vida cuando me despidieron y por todo lo que tuve que pasar por lo que hoy soy.

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