Padres modernos y la crianza de los niños

Padres modernos y la crianza de los niños

Padres modernos y la crianza de los niños

La crianza de los niños ha sufrido transformaciones en la sociedad moderna, donde el circulo de padres trabajadores sustentan el diario vivir delegando el cuidado de los hijos, haciéndose cada vez más natural.

Producto de las relaciones modernas de las parejas desechables, los niños se crían en un círculo de inseguridades e incertidumbres. Las parejas deben rápida y de forma brutal comenzar y madurar la vida en pareja en un dos por tres para poder conformar el equipo que deberá sustentar al bebe y por consiguiente su crecimiento.

Las parejas con el fin de seguir sosteniendo alimentos y diversos menesteres del bebe, deben optar por trabajar ambos y continuar su vida laboral.

La corta etapa del prenatal y postnatal obliga a muchas madres a ocupar algunos artilugios como  licencias médicas falsas para poder estar un tiempo más con el bebe, esto produce a la vez un círculo vicioso que perjudica a la pareja en lo económico y fuerte aun a la mujer dado por el proceder de las Isapres de rechazar las licencias, por ende no reciben el dinero de la licencias, esto disminuye el poder de gasto de la familia y estresa los cuidados del bebe y como alternativa no queda otra que volver a trabajar para palear los gastos.

Como las condiciones de trabajo en general en este país no son del todo igualitarias en cuanto al género y sexo, mayormente la mujer está destinada a quedarse en casa al menos los primeros años. Luego de esto hay que delegar el cuidado del bebe, en algunos casos a los abuelos, nanas u otro familiar de turno o instituciones.

En el caso de los abuelos, ya personas con edad donde el cansancio es mayor, los cuidados se realizan de una u otra forma, sin embargo el abandono de rol de abuelo se transforma en el rol de madre, el cual trastoca la figura hacia el niño en pleno crecimiento, también en muchos casos los abuelos inconscientemente comienzan a tomar decisiones como los padres, donde se ven fuertemente interferidos las figuras familiares.

En otros casos algún familiar de turno que no tenga trabajo y hacerle un sueldo entre la pareja para que el bebe se pueda mantener y la persona al cuidado pueda obtener recursos para palear sus gastos personales.

Las nanas por otra parte, personas totalmente externa a la pareja, mantiene los cuidados del bebe creando una figura en ocasiones de desapego, ya que si bien puede ser una buena persona, en la realidad no es su hijo, es su trabajo y como todo trabajo remunerado finalmente se puede prescindir de sus servicios, lo que crea una distancia en el cuidado del bebe y quien lo atiende.

Las instituciones también son otra opción para el cuidado, con costos más altos y con un desapego mayor, los niños crecen en un ambiente frio y mecánico, tal parecido a una industria que vendría a emular la familia.

Dentro de todas estas posibilidades que tienen las parejas para cuidar a sus hijos, hay que tomar en cuenta que la constitución de relación de pareja se funda en un marco de principios y valores los cuales se han construido a fines y por tanto son estos valores y principios lo que deberían heredarse al niño con los cuales será formado.

Si bien hay muchas parejas donde sus medios económicos nos son suficientes y tendrán que tomar la decisión para delegar el cuidado, en otros casos  no es muy distinto. Lo terrible es que muchos padres teniendo los recursos para cuidar a sus niños personalmente optan por nanas e instituciones para seguir sus vidas como si nada y ver a sus hijos luego de su trabajo como parte de la vida moderna.

Antiguamente como algunos deben recordar, el cuidado del bebe era todo de la mujer, el hombre era el proveedor y punto, el esfuerzo del hombre era parasitario y sin cooperación.

El hombre supuestamente moderno ha tenido un mayor protagonismo en el cuidado del bebe, se han ido equilibrado los papeles, responsabilidades y roles, logrando que la mujer genere un poco de independencia en su viva.

También las familias han trasformado sus roles y responsabilidades, como es el caso del cuidado de niños de parejas homosexuales u otras, donde la participación y protagonismo de las parejas se ha hecho más  equitativa e igualitaria, donde el círculo familiar es tremendamente distinto al de unas décadas atrás.

Es imperante entender que la velocidad con el cual se forman, desforman, hacen y deshacen parejas es sumamente dinámico en estos tiempos, lo cual ha provocado que la difuminación de los roles quede en una nebulosa.

Por otra parte, la construcción de la relación de pareja y el tiempo que las personas se dan para conocerse y superar los problemas es delgado, obedecen a una temporalidad donde al parecer les permite flexibilizar y justificar toda conducta, mientras los niños crecen, en divorcios y separaciones a la chilena, los niños crecen observando las “nuevas” relaciones familiares, que como consecuencia ha provocado que varios niños de estas nuevas generaciones crezcan en ambientes promiscuos y poco estables, replicando acciones en sus vidas aún más dinámicas e inestables de lo que vivieron.

Por otro lado, las parejas de largo aliento conviven mucho tiempo, se conocen, crecen, empatizan, resuelven problemas, pensando que en el futuro el producto de esa relación sea un bebe, el cual criarán con sus valores y principios para hacer un ciudadano que sea un aporte para la sociedad, con una vida estable y marcada, un niño sano, es un adulto sano.

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