Pareciera ser que las segundas partes nunca son buenas

Pareciera ser que las segundas partes nunca son buenas

Pareciera ser que las segundas partes nunca son buenas

Dicen que las segundas partes no siempre son buenas. Luego de un gobierno electo cuasi por hijo mimado reprimido y un lapsus tecnócrata post dictadura, llega la segunda parte de la esperanza de una madre divorciada.

Introducción

Luego de ser instaurado un sistema económico, los gatos salvajes de la montaña se vierten sobre las nuevas reglas.

La dicha transición de manos del abuelo querendón se comienza a gestar, la supuesta alegría que iba a llega y que había que construir se agraciaba de estabilidad, era el despegue para el país, aquel comienzo importante para que el poder se comenzara a democratizar.

Posteriormente como cuasi un término de guerra y superada la barrera de volver a la dictadura, el hijo político con bandera blanca en mano sale del país a avisarles a todo los demás que en Chile había democracia y podían entrar todos aquellos que quisieran invertir y de paso los que había escapado, para regresar a su casa.

Sin embargo, el país ahora necesitaba un padre duro, que sacara del lamento y diera cuanta a sus compatriotas la calidad de estado que requería, un gobierno de acuerdos y más acuerdos, estabilización, impulso y fortaleza, un padre firme y duro que tuviese que apuntar con el dedo nuevamente cuanto fuese  necesario para el crecimiento y avance del país.

Luego del padre maltratador, se necesitaba una mamá para que cobijase al niño golpeado, a toda esa generación aporreada y huérfana que había vivido uno de los hechos más oscuros de nuestro país y por tanto era necesaria una madre que a punta de polleras abrazara tanta pena de sus hijos adoptivos.

Primera Parte

El gobierno de la mamá de chile, aquella que eligieron con gran apoyo femenino, también auspiciado por las condiciones del nuevo acceso de la mujer a la vida moderna y el trabajo, se hiso presente y partidario de las nuevas condiciones del fenómeno de independización de la mujer.

La mamá de chile con un liderazgo potenciado por el carisma y el mediatizado origen de cuna militar, garantizaban en el discurso como doblarle la mano al destino, una mujer a cargo del poder y con alto apoyo tras ser ministra de defensa, con delantal de medico aquel que sirve tanto para las campañas políticas e inspira respeto ante los enfermos, donde los doctores son aquellos entes semidioses que la ciencia ha puesto en lugar de los dioses.

Pues para la mamá no era así, era cercana, se reía  y abrazaba al poblador, haciéndose pasar como muchos por situaciones cotidianas que no vivió y que nunca vivirá.

Sus hijos legítimos, aquellos jóvenes, desordenados pero que la ciudadanía aceptaba porque entendía su función de madre ausente, porque era su opción de ayudar a los demás descuidando el cuidado de sus hijos legitimos, ciertamente patrón de las familias oligarcas.

Mientras en el submundo de los negocios se cocinan los acuerdos y el costo de vida aumenta considerablemente, la mama es cariñosa con sus hijos adoptivos de su  país.

La educación se postergo, los sistemas de salud se postergaron, los negocios aumentaron y la privatización hiso de las suyas, bajo el mismo rigor del gobierno anterior de las concesiones.

Llegando a su término, terremoto en el país, el funcionamiento operacional de país desprevenido, abandonado, las fuerzas militares todavía en etapa de reconciliación del país realizó su función operativa de informar cuando se debió, pero mas no realizando su función colaborativa ni de acción protocolar que requería el país en momentos de crisis.

El liderazgo termino yéndose a la basura, cuestionado y cuasi arrancando de lo sucedido por la formalidad y función que el cargo demandaba, pero de igual modo llegaba a su fin.

En resumen, un gobierno de carisma, sin mayores inconvenientes, con las comadrejas negociando y aprovechando la pasada en las cloacas mientras una linda y atractiva madre ejercía su cargo de presidenta del país. Su estadía de cuatro años finalmente termina con el pensamiento de no dar el ancho como poder político, pero que en aprobación chorreaba, considerando que los asesores eran los viejos estandartes políticos de siempre, un apoyo avezado que le hiso pasar desapercibida y terminar con una gran credibilidad.

Los comerciales

Luego se hace cargo el tío empresario, tecnócrata, que para la historia de chile tal vez sea una anécdota, junto con ello llega una camada al poder, una masa de familiares oligarcas, los empresarios que dejo la oleada post dictadura, gerentes de empresas y estudiantes recién egresados de universidades extranjeras.

Con un manejo del sistema económico y la administración organizativa, los tecnócratas no dieron el ancho ante una ciudadanía mayoritariamente izquierdista, pero aburrida de las caras tras 20 años de concertación donde la alegría no llegó.

Tras el aburrimiento de los sobrinos adoptivos y el nulo crecimiento social post dictadura, finalmente se impone la idea en un tentador discurso de campaña “el cambio”, coincidentemente de empresarios que se hicieron millonarios también con la dictadura.

Las marchas no se hicieron esperar, surgieron desde el baúl de los recuerdos a las calles como hace mucho tiempo no se veía, los movimientos sociales, algunos con fines claros, otros porque había que hacerlo, el gobierno actual era el puching ball perfecto para aporrear, porque la culpa era de ellos, ahora estaban en el poder, aquellos que fueron parte de la dictadura y que usufructuaron del momento, pero como la camada política partidista del gobierno anterior era peor, había que darle combos al de turno.

Las movilizaciones de estudiantes emergieron como nunca, era el gobierno adecuado para darle de puñetazos ideológicos desde un sector izquierdista con papel y cartel en mano, mientras que los tecnócratas jugaban con los nuevos smarthphones.

 Segunda Parte

Luego de los comerciales tecnócratas, se esperaba por parte de los hijos adoptivos una lección aprendida, sin embargo con la mama descansando en el extranjero y la jubilación del mandato recogiendo la ganancia de la pesca, la estrategia del silencio fue su compañero íntimo durante los años de la anécdota del tío en curso.

Pero la mamá está de vuelta, abrazando a todos, ya con experiencia en el cuerpo y lista para volver con su carisma, pero hacía falta algo que en el silencio se tejía, que no podía faltar tras el fracaso de la vuelta pasada, se tejía una diferencia que tendría que hacer creer y decirle a sus hijos adoptivos que la mamá ahora no era un títere carismático sino que era de verdad, necesitaba decir que ella era la que estaba imponiendo las reglas del juego, sacando a los viejos estandartes, poner caras nuevas y emergentes para limpiar la casa, necesitaba hacer aseo y sacarle brillo a la nueva propuesta.

Bajo este foco, un nuevo nombre a la propuesta era necesaria, un nombre que diera a entender que los de siempre ya no estarían a cargo, que los viejos ya se habían ido, se necesitaba que, mamá ahuyentara a todos los fantasmas de la casa para que los niños no se asusten más.

Para eso necesitaba rodearse de más mujeres, personas nuevas, una mezcla de tecnócratas modernos algo como izquierdistas neoliberales, algo así como un nuevo grupo de kangurorinofantes, aquellos que no tenían visibilidad política para la ciudadanía, pero que ya hace muchos años crecieron bajo la misma camada política de siempre entre familias de izquierda y derecha.

Entonces que sucedió, los hijos adolescentes crecieron un poco, maduraron, no digamos que tanto porque sería exagerar, pero crecieron, esto condujo a que la mama angelical que se conocía unos años atrás pareciera no ser la misma, donde se le perdono su actuar en la catástrofe pasada por ser un títere, pero que en esta pasada no se le concederían esos vicios.

Para colmo, sus hijos genéticos son presentados a sus hijos adoptivos y son presentados de un modo brutal, los hijos legítimos no son iguales a los adoptivos, la diferencia de mesadas es abismante.

La mami nuevamente acude a la emoción para consolar a sus hijos adoptivos con el discurso que todos nos equivocamos y requerimos un castigo -pero la preferencia genética inclina la balanza al castigo verbal mas no a la sanción por el hecho-

Las segundas partes son malas, los desastres naturales ocurrirán siempre, pero no puede volver a pasar lo mismo, aunque los hijos parecieran ser quienes perdonarán siempre a su mami adoptiva.

Por lo pronto, las condiciones no han cambiado, la mama ha traído consigo a sus primos y hermanos al sistema, conducidos y beneficiados de su mano, porque hay que alimentar a la familia y asegurar su futuro, la calidad de vida ha subido igual que la ves anterior, las reformas implementadas no han sido transparentadas a la ciudadanía ni entregadas para evaluación de aquellos hijos adoptivos que confiaron en ella.

Las condiciones no han cambiado, el cansancio y el repudio de sus hijos adoptivos está latente, la enorme cantidad de casos de corrupción es tan grotesco que prácticamente era inevitable no verlo, sumándose a ello una bola de nieve donde los primos y hermanos parece que también se han quemado las manos.

Esta segunda parte recién comienza, no pareciera ser mejor que la anterior y la tendencia claramente es que la abolición familiar ha dejado entre ver que  la mamá ha abandonado tanto a sus hijos legítimos como a sus adoptivos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Acerca de…


Revista PiojoChile está compuesta por una red de colaboradores con opinión, orientada a generar Conciencia Social a través de escritos urbanos.


Sitio Principal Piojo.cl
Twitter @PiojoChile
Pagina Facebook
Grupo en Facebook
Pagina en Google+
Canal de Youtube