Chile 2015: Estado agotado y sociedad posmoderna

Chile 2015: Estado agotado y sociedad posmoderna

Chile 2015: Estado agotado y sociedad posmoderna

Una vez escuchado el discurso del 21 de Mayo de la señora Bachellet y la continuación de sucesos

El país pone la atención en el caso del estudiante violentamente agredido por el guanaco y el efectivo de fuerzas especiales que agredió a una compatriota que juró defender “Duerme tranquila, niña inocente, sin preocuparte del bandolero, que por tu sueño dulce y sonriente vela tu amante carabinero”.[1]

¿No les parece que los diputados, senadores y ministros son como la pintura de la “última cena”? permanecen inmóviles e impávidos, han estado en ese lugar desde 25 años, quizás algunos se han sentado más adelante o más atrás, pero están. En definitiva, promesas más, promesas menos, bonos más o bonos menos, el discurso no ha variado mucho desde Aylwin, pasando por Piñera y terminando con la señora. Ahora, yo me pregunto más allá del acto republicano con el que muchos se llenan la boca.

¿Cuál es el fin del Estado en posmodernidad?

Considero necesario hacer dos aclaraciones para que nos podamos ubicar en los vectores X e Y.

Primero, el Estado definido por Norberto Bobbio “Es Estado moderno, un fenómeno de expropiación de parte del poder público de los medios de servicio, como las armas, el cual corre paralelamente al proceso de expropiación de los medios de producción poseídos por los artesanos de parte de los poseedores de capital.”[2] En definitiva, servicios públicos como salud, educación y el monopolio de la fuerza.

Segundo, la tan mal tratada Posmodernidad, que todos odian pero, todos la respiran junto con el smog de Santiago. La época en que vivimos es definida por Bauman como un periodo donde se desconfía de la racionalidad, del cálculo y de la cabeza fría. Y se ha dado paso a un auge de las emociones, reivindicación de la moral que compromete al otro de manera tacita y pre-social[3].

Lo anterior, deja fuera del tablero a los partidos políticos, el razonamiento científico y los antiguos relatos, algunos llaman a esto nihilismo, yo en lo personal y con todos los errores que puedan encontrar a mi postulado señalo: el agotamiento de las ideologías, el agotamiento de la dualidad y de la razón dialéctica (Sartre). [4]

Nos encontramos frente a un Estado que debe brindar Salud, Educación, Vivienda y Seguridad a todos los habitantes, donde cuyos limites geográficos sólo existen en los mapas. Y ademas, un período de tiempo dónde estos límites en tanto materiales (fronteras) e inmateriales (ideologías) ya están obsoletos, una época donde las viejas banderas de lata que no ondeaban con el soplar del pueblo se han quemado[5]

A sabiendas de que el Estado no cumple sus responsabilidades en materia de salud, educación y vivienda, ejemplificándose en el las colas en los consultorios, las esperas para atenderse con un doctor especialista, largas listas de espera para pabellón y lo caro de la salud, conozco varias personas que se atienden en Tacna o cruzan a Argentina para llenar el vacío dejado por el Estado.

En materia de educación, el descuido salta a la vista y los resultados son la muerte de jóvenes que el Estado tiene por misión proteger. Y que en vivienda, no se han erradicado los campamentos, lo chilenos siguen viviendo de allegados y el SERVIU sigue entregando subsidios fantasmas que no alcanzan para una vivienda y que obligan a los “beneficiados” a endeudarse en un crédito hipotecario o quedarse con el papel en la mano. Mientras tanto, el gobierno a través de los medios de comunicación señala con bombos y platillos que ha entregado X cantidad de subsidios y llueven los aplausos, los abrazos y las sobadas de espalda entre las autoridades.

Luego, los medios de comunicación satanizan cada intento de movilización o bien no la informan, léase las constantes movilizaciones de UKAMAU, de estudiantes primarios, Universitarios que promueven un peligrosa visión de videojuego de la realidad y de dolor. Los medios a mi pesar y ayudados por el periodismo funcionan más como deformadores de la realidad que como informadores y formadores.

¿Con que se ha quedado el Estado posmoderno?

Vaciado de sus responsabilidades lo único que le ha quedado es el monopolio de la fuerza, este monopolio se ha transformado en una entelequia. La fuerza es usada contra cualquiera desconociendo sexo, edad, país ergo: no tienen demarcaciones.

El Estado en posmodernidad ha sido vaciado de su componente social, ha sido vaciado de su composición ideológica y de su naturaleza trascendental. Ha caído presa de su abstracción y su último eslabón con la realidad, en el derecho como justificación y como boxeador ciego que lanza manotazos a través de los organismos de represión esperando al que pretenda golpear primero.

Convengamos que los muertos no resucitarán, en las religiones podemos ver este tipo de ejercicios pero, en la realidad humana no es posible. Las mejores esperanzas apuntan a una sociedad de propiedad común, es decir, basada en el respeto y legitimidad de cada uno de sus componentes, una utopía. Pero como aún soñar no ha sido privatizado por el Estado podemos soñarlo.

Sentado frente al computador discutiendo si es posible una sociedad sin Estado, si es posible creer en la moral del ser humano, si el Estado puede modificarse caemos en el ejercicio que retroalimenta al sistema estatal y generamos una energía que se traduce en impotencia frente a este Leviatán o a este Cerbero compuesto por ejecutivo, legislativo y judicial.

Entonces, debemos asumir que el Estado moderno se agotó, no hay diferencia entre derecha e izquierda en la práctica, [4] ahora si van a la letra muerta de sus postulados bajados del olimpo y anacrónicos, obviamente hay diferencias. Pero, bueno, que podemos hacer después del revolcón, nada más que levantarnos sacudirnos el polvo, lamernos las heridas y volver a intentarlo como Sísifo. Cada vez que nos levantemos hay algo que aprenderemos, cada vez que la represión del Estado se aferra a una dignidad marchita, ataca a la ciudadanía.

No debemos temer al miedo, debemos saber que la doble dialéctica negativa es muchas veces más productiva en el ser humano que el constante resultado positivo. Hoy, puedo decir que la lucha es grande porque el cambio es grande. Pero en cada lágrima derramada por un padre, hijo, hermano o abuelo nace una conciencia colectiva que hace temblar al Cerbero.

Mauricio González Seguel

Periodista. U.ARCIS
Diplomado Comunicación Interna U. Mayor

@gmauricio554

Bibliografía

[1]http://piojo.cl/2015/05/cuenta-publica-2015-la-soberbia-hace-gala/
[2] http://teologiapoliticaysociedad.blogspot.com/2010/08/estado-gobierno-y-sociedad-segun.html.(26 de mayo 2015)
[3] Zigmunt, Bauman. “Ética y Moral posmoderna”. Pág.41.[4]http://piojo.cl/2015/03/el-desvanecimiento-ideologico-de-la-clase-politica/
[5] http://piojo.cl/2015/05/comunismo-y-capitalismo-a-quemar-las-viejas-banderas-de-lata/. (26 de mayo 2015)

2 Responses to Chile 2015: Estado agotado y sociedad posmoderna

  1. Graciela Llompart mayo 29, 2015 at 6:54 am

    Muy buen artículo. Con respecto a la ausencia del Estado chileno para cumplir el derecho a la salud y educación, y en consecuencia los ciudadanos solucionan sus problemas con la asistencia a Hospitales Zonales Públicos y Universidades Nacionales o Provinciales argentinas, quería agregar que son muchos los ciudadanos que vienen a atenderse o sus padres los envían a estudiar aquí, y lamentablemente muchos de esos chicos (con uno de ellos tuve un altercado) consideran “weones que hacen lío” a los estudiantes que se quedan en Chile y luchan por los derechos de todos, inclusive los derechos de los ciudadanos chilenos que usufructuan parte del presupuesto educativo argentino (q es mucho y debe aumentar pues los profes universitarios estuvieron de paro pidiendo aumento) sin siquiera quedarse en este país luego de recibirse. Creo que si esa clase media reaccionaria chilena, que puede enviar a sus hijos a estudiar en Argentina, no le sería posible (si cerramos las universidades a su acceso) SE UNIRÍAN en las movilizaciones solicitando sus derechos, pero no lo harán mientras tengan alternativas buenas y válidas al alcance de la mano (cercanas) y de su bolsillo.

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    • Mauricio González Seguel mayo 31, 2015 at 1:44 am

      Estimada, gracias por leer. Tienes toda la razón , yo planteo que el Estado como la figura de Weber o Estado Moderno está agotado, no cumple sus funciones de responsabilidad con quines lo dotan de legitimidad -ciudadanos- y sólo se reserva el uso de la fuerza para mantenerse en la cima de la piramide. Saludos.

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