Marchas espontaneas: transformaciones de la intervención social

Marchas espontaneas: transformaciones de la intervención social

Marchas espontaneas: transformaciones de la intervención social

Bajo la rutina de la producción y el trabajo, la sociedad avanza y configura una rutina diaria sin mayores cambios, por llamarlo de algún modo, el elefante blanco camina sin mayores complicaciones

Sin embargo, la naturaleza es sabia y le recuerda al hombre el “Libre Albedrio”

Para ello, curiosamente los jóvenes artistas han llevado sus exposiciones más abstractas y hacia el desarrollo del espíritu de la sociedad, sacando el arte de lo privado a lo público, el arte ha pasado de ser parte de un elemento de museo y de la elite, a componer un espacio a la sociedad que deambula ligera.

Pero hasta aquí, solo aquellos estudiosos del arte, configurando formas y colores han obedecido a un orden positivo, donde nuevamente la herencia oligarca rebalsa su soberbia en el pueblo, cuyo pueblo no puede evaluar el arte sino más bien por su forma y color, para poder evaluar si es bonito o feo.

Con el tiempo, los jóvenes con el amigable acceso a redes sociales dieron cuenta de una herramienta que les permía estar con ventaja tecnológica respecto del general de la sociedad, dan cuenta los jóvenes entonces, de un elemento de comunicación que les permite integrarse de forma dinámica y acelerada conforme a la vivaz etapa juvenil.

A través de esta ventaja tecnológica y acompañada de la diversión, los jóvenes comienzan a enfrentar como niños rebeldes el orden positivo de la sociedad, riéndose en la cara del estado de la cotidianidad y demostrándole a la ciudadanía que la vida es más alegre y ridícula de la que se imagina, entregándole el mensaje a la sociedad que no solo basta con ir a trabajar y volver a casa enojados, dado que los jóvenes siempre buscan la forma de llamar la atención.

Aproximadamente en el 2011, los jóvenes se presentan con los llamados flashmobs, fenómeno mediante el cual se organizan a través de redes sociales para realizar una intervención social que cautivará en medio de la torpe rutina cotidiana de la sociedad en la función de producción del trabajo.

A través de redes sociales acordaban un lugar y se reunían a pelear con almohadas, tirar agua, llegaban pintados, disfrazados, etc., conductas naturalmente infantiles que iban en la búsqueda de llamar la atención de la sociedad, luego estos jóvenes se disolvían tan rápido como se juntaron, ni de donde salieron, ni para donde fueron. Una situación volátil, potente y de shock para despertar.

Más tarde este fenómeno derivaría en sacarse la ropa en el metro y quedar en ropa interior, ciertamente para atentar contra la moral y las buenas costumbres, causar estupor e ir en contra de lo más conservador de nuestro sociedad. También con disfraces surreales, que de paso el teatro entendió esta forma de arte e intervención trayendo nuevamente el teatro a los espacios públicos, el gobierno también lo entiende y lo naturaliza en el verano, trayendo a la muñeca gigante y al tío escafandra más adelante.

El síntoma de la perdida de espacios públicos es evidente y por tanto el retomar estos espacios es una bala pasada, porque ciertamente los pocos espacios públicos para la cultura se han perdido[i], es más, el Estado ha traspasado el espacio publico a las marcas facilitando la realización de eventos supuestamente “culturales” , privatizandolos[ii].

La reducción e intención del orden neo-liberal hacia la producción, la cotidianidad de la vida laboral[iii], la marginación de los espacios públicos y la cultura social, han provocado que la ciudadanía comience con una comezón en su habitar, tambien auspiciado por los chocantes líos económicos de corrupción y brechas sociales. La ciudadanía comienza a levantar su cabeza, dejar de mirarse los pies y preguntarse el porqué.

La ciudadanía dio cuenta con esto, que una de las opciones de desahogo y contar lo que él vive y su opinión puede ser compartida y sometida a toda la sociedad en redes sociales, es ahí cuando se produce una intervención, pero con algo distinto, evasión en el metro[iv], como forma de alegato mediada por redes sociales y la catarsis de la cotidianidad.

Los medios de comunicación deslegitimados y con muy poca credibilidad han demostrado que las redes sociales son su principal enemigo, hoy por hoy las personas se informan primeramente por las redes sociales, luego por la televisión y los diarios, es un hecho.

Entonces, todo parece conducir que bajo el contexto de confianza y descredito de las autoridades y el agotamiento del Estado, es que los movimientos sociales han hecho suya las redes sociales como parte de su lucha.

Todo lo anterior ha conducido finalmente que las marchas se conviertan en una forma organizada y espontánea para una demostración de justicia, reivindicando el poder del pueblo, la lucha y la reconstrucción de los derechos en áreas como vivienda, educación, salud, cultura, desarrollo social, entre otras áreas que el Estado no ha abordado.

Las marchas espontaneas son el resultado del nacimiento de todo aquello que nació como un fenómeno de diversión a llegar a la madurez de ser ocupada por una causa legitima, ciertamente lo que antes era un juego de jóvenes, ahora lo tomaron aquellos adultos responsables que quieren construir una mejor sociedad, para ir en contra del adoctrinamiento, hacer la crítica de la realidad y lo más importante, ir en busca de la justicia perdida.

Un ejemplo son: los cortes de las vías de transito antes del amanecer, obstáculos en las distintas vías urbanas que no se han re-planificado durante años, el atochamiento de las autopistas concesionadas, la nula estrategia por parte de los gobiernos de turno por la adecuación de las vías publicas respecto de la creciente industria de los medios de transporte privados y públicos.

Estos movimientos son de shock, impactan y remecen, la noche se hace cómplice y adorna el poder en su pasividad, un conjunto, una demostración de poder articulador de un discurso y posturas legitimas de reivindicación social y transformación.

Terminando, una vez más la naturaleza es “Libre albedrio” donde el hombre no puede mantenerse ajeno, la sorpresa hoy con la técnica como herramienta, su responsabilidad social  y buena voluntad podrán hacer una mejor sociedad
Bibliografía

[i] http://piojo.cl/2014/08/es-tiempo-de-recuperar-los-espacios-publicos-abandonados/
[ii] http://piojo.cl/2015/04/lollapalooza-y-maraton-de-santiago-privatizacion-de-la-identidad-y-de-los-espacios-publicos/
[iii] http://piojo.cl/2014/09/el-griton-del-centro-que-le-pasa-este-tipo/
[iv] http://piojo.cl/2014/09/evasion-y-elusion-como-la-ilusion-del-precio-justo/

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