Una marcha y una agrupación de factores negativos

Una marcha y una agrupación de factores negativos

Una marcha y una agrupación de factores negativos

Desde el momento en que la masa sale a la calle a alzar sus voces y puños en protesta a las condiciones y la forma que el gobierno, donde supuestamente se debería hacer cargo de las causas que a todos los ciudadanos les interesa.

Desde ese momento es que nos hacemos parte de la lucha por el bien común y desde ese preciso momento es donde los progenitores comienzan lentamente a sufrir el desconsuelo, incertidumbrede o angustia de las posibles acciones o variables externas que toquen a su hijo.

Si bien como sociedad sabemos que la marcha es la única manera de poder ser escuchados por los “gobernantes” también sabemos desde el otro lado de la pantalla que nos acompaña día a día, es que tal vez nuestro hijo no volverá a casa en una sola pieza, tenemos la incertidumbre que nuestros retoños se comportaron a la altura de la exigencias de la causa o bien se hizo parte de los delincuentes infiltrados de la columna radicalizada anti-sistema.

Tal vez es una exageración, pero cada vez que ocurre una movilización vemos como inocentes caen abatidos por un psicópata agresivo o quedan aturdidos por un golpe abusivo de la fuerza pública e incluso en coma por la misma causa, lamentable escena que muestran los medios de comunicación tradicionales.

Cuando eso pasa, es la que detona la incertidumbre y a la vez la desesperación de un padre por volver a ver a su hijo, vemos como carabineros sufre las consecuencias de la batalla gestada por mantener el orden público, muchas veces quedaron mutilados, deformados incluso quemados por una molotov proveniente de feroces delincuentes, desde ambas veredas existen abusos.

Si bien, la motivación original de esta columna era sumergirme en el dolor y la incertidumbre de los padres que ven salir a sus hijos a marchar  por una causa justa y la posibilidad de esperar su llegada como muertos o como vegetales por alzar sus voces para lograr un norte en la sociedad, esta no será la ocasión.

Puesto que me causa interés, la despreocupación gubernamental por abogar a la protección y seguridad social, ya lo expuse en una columna enfocada a la delincuencia [1], hoy son otro tipo de delincuentes los que comienzan la batalla dentro de las marchas, delincuentes que no son habituales robando u matando, delincuentes que se esconden entre la muchedumbre, cobardes que tienen miedo de estar en la cárcel por lo que aprovechan estas movilizaciones para hacer de las suyas.

Estos delincuentes, cuando no tienen el ealimento de las marchas, sus funciones diarias, trabajar o estudiar, los hacen pasar desapercibidos como ciudadanos comunes y corrientes vinculados a un sistema que los acoge, aquellos anarquistas de boca, que viven del gobierno y sus recursos, usan sus servicios de salud y gastan los dineros fiscales, utilizan las escuelas del gobierno, se alimentan y viven gracias al Estado, pero siguen siendo anarquistas de boca y revolucionarios de boca, pelean por una causa que desconocen, “pendejos estúpidos” dice la voz ciudadana, cuando ve a estos delincuentes mostrar su supuesta valentía arrancando de un carro lanza agua, llevando la represión a aquellos ciudadanos que si luchan de manera pacífica y se la juegan por lograr ser oídos solo con sus voces.

¿Ahora los gobernantes que hacen? aparte de anunciar que se querellara contra aquellos que resulten responsables “cosa que no pasa” tendremos una mano dura anunciada luego de la destrucción masiva de la ciudad y por supuesto la cosa sigue igual

Hay que escuchar al pueblo y evitar que esto se repita, no esperemos a buscar a los responsables después, evitemos antes que los mismos de siempre empañes la causa noble.

Hace unos días los profesores marchaban por su causa “bastante meritoria por lo demás” los delincuentes aparecieron a dejar un caos y fueron reprimidos directamente por los profesionales de la educación, los encapuchados debieron alejarse del grupo y fueron reprimidos de manera ajena a la marcha por la fuerza pública, entonces ¿Por qué no los arrestaron a todos? ¿no era la oportunidad propicia para capturar a los responsables de desmanes y caos ciudadano? Estoy seguro que para la siguiente marcha serán los mismos valiente niños que empañaron la marcha de los profesores, los que estarán en la movilización que sigue, hubiera sido fácil hacer algo.

Personas Rol
J. Freddy Rivas Autor
@jf_rivasm

Cristian Vásquez Diaz
Edición
@PiojoChile

Bibliografía

[1] http://piojo.cl/2015/04/noches-de-terror-y-la-impunidad-de-los-hijos-de-la-falta-de-oportunidades/

 

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