Herederos de la codicia y el odio

Herederos de la codicia y el odio

Herederos de la codicia y el odio

¿Que habría sido de Chile si fuéramos budistas o ambiciosos y no fuésemos hijos de la invasión cultural española y su abrumador apetito de poder y control?. Si tan solo nos hubieran dado la posibilidad de elegir -imagino- , como sería en este momento nuestra sociedad o al menos es legítimo pensarlo.

Tal vez es una aberración hablar de elección cuando fuimos conquistados por una civilización mucho más antigua -cuando en las conquistas el pueblo sometido no tenia opción- pero me gusta la idea de haber podido tener una elección, decidir si éramos conquistados por tal o cual grupo de personajes.

Nosotros en esa época florecíamos recién, solo unos niños jugando en el barro, dividiendo nuestras tierras entre las familias que existían, sin rencillas, sin odio, más allá de las discusiones que podríamos tener hoy entre unos y otros coterráneos por un poco más o menos de tierra o por unas cuantas vacas y corderos o tal vez una mujer. Nuestros humildes pueblos vivían de lo que daba la tierra, no tenían la necesidad de oro o barcos, éramos dueños de los frutos de nuestra madre.

En aquellos tiempos, llegó un joven prepotente con conocimientos de la fuerza y la pólvora, había dominado las bestias galopantes, con sus acompañantes marchaban avanzaban desde el norte con sus pechos acerados y largos brazos puntiagudos, arrasando con niños a su paso, pero nos quedamos quietos, les dimos batalla, no permitimos que nuestra madre fuera usurpada por estos extranjeros mal vivientes, nos traían las pestes, la codicia, la desunión y dos troncos cruzados formando un signo que desconocíamos, nos presentaron sus condiciones sin preguntarnos si deseábamos aceptarlas, nos obligaron a seguir sus ideales y cometer sus crímenes, violaron nuestras mujeres, se hicieron con el territorio que nos pertenece, nos robaron la vida y el alma, nos obligaron a seguir sus doctrinas, les dimos batalla no les fue fácil pero insistieron en su aberrante manera de vivir.

Hoy, somos las sociedad resultante de estos prepotentes, codiciosos, vengativos, ladrones invasores, de la sangre impura, que está en nuestra venas, nuestra sangre del viejo mundo nacida en estas lejanas tierras del fin de este.

¿Que hubiera sucedido si nosotros decidiéramos en ese momento quien nos invadiría?

Se que hubiera sido casi imposible pero me gusta pensar a menudo, que sería de Chile si primara en esta sociedad la cultura budista. Si La cultura Budista, la misma que rige el Tíbet, Japón en su mayoría, la india en gran parte, Tailandia o en China casi la mitad.

Si nuestra sociedad se volcara a esta noble visión de la vida, serían muchos menos aquellos que trabajan y viven privilegiando sus propios intereses, serían muchos menos los que abusan del más débil, trabajaríamos en son del bien común, amaríamos a nuestra compañero y respetaríamos sus decisiones, usaríamos como armas de guerra: la palabra y el amor, el delincuente no nos mataría, pues daría su vida por ayudarnos, el político no nos robaría, porque vaciaría sus bolsillos por el desprotegido, el presidente no gobernaría para los empresarios, lo haría para un pueblo, de hecho el presidente no existiría, menos aún por elección, sería un ser privilegiado y bondadoso, un sabio que daría su aliento de paz y cordura electo por la voluntad de seres más sabios que él.

La consigna de nuestra nación budista sería el “no sufrimiento” le enseñaríamos a nuestros hijos desde la cuna el respeto a la tierra y la sociedad, las escuelas procurarían enseñar a los niños a ser felices, donde el éxito de una persona no se mediría por la cantidad de dinero que maneja su cuenta, más bien la mediríamos por la cantidad de personas que lo respetan y lo admiran.

Pero bueno esto es una quimera, no somos una nación con bases budistas más bien nuestras base es la ambición de otra. Lamentablemente fuimos invadidos y destruidos desde nuestros inicios como sociedad y somos solamente el resultado de lo que nos heredaron los jóvenes con pechos acerados y grandes brazos puntiagudos.

Somos el resultado de la codicia, la ambición y el odio. Solo unos pocos residentes de nuestra tierra tienen la posibilidad de seguir siendo nobles o libres terratenientes que ahora luchan por volver a ella como siempre debió haber seguido siendo.

 

Pueblo mapuche
Aquellos guerreros poderosos
De valentía indomable
Protectores de mi tierra
Unidos en su causa por la pacha mama.

Con tu garrote y tu piedra
doblegaste el paso opresor
protegiste a tu pueblo
de la poderosa invasión.

Derribaste a los centauros,
Con pechos de acero y lanzas eternas,
Ese invasor conoció la fuerza
De un pueblo indomable
Que tras sus pasos la muerte dejo,
Sembradíos de bestias y hombres

Que osaron tocar la tierra del sur
Sintieron la furia y la sangre
De los hijos de la tierra y el pehuén.

 

Personas Rol
J. Freddy Rivas Autor
@jf_rivasm

Cristian Vásquez Diaz
Edición
@PiojoChile

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