El cuervo sobre el busto: Una reflexión sobre la muerte

El cuervo sobre el busto: Una reflexión sobre la muerte

El cuervo sobre el busto: Una reflexión sobre la muerte

Dicen que la muerte es la condición de la vida, quizás el último paso que damos antes de dejar este mundo.

Dicen que ese paso, es el mejor lugar que a partir del transitando por el túnel de luz, veremos y estaremos en completa paz y armonía. Pero ¿que tal vez si no hicimos algo bien o nos quedo tarea pendiente? ¿vagaremos por el limbo don la nada es lo que aparece y solo podremos ver a ambos costados del camino?, no lo sabemos realmente y la verdad por lo menos a mí, no me interesa. Lo único que sé es que gracias a la muerte somos quienes somos, gracias al sacrificio de algunos estamos donde estamos, gracias a la pérdida de un ser querido con quien pasaste toda tu vida o la pérdida de un ser amado con quien pensabas pasar el resta de esta te transformas en lo que eres. Pero, sea como sea la muerte es solo eso, muerte.

Todos estamos de alguna forma u otra vinculados a esta fatídica amiga incondicional que: pasa, pasó o que pasará nuevamente golpeando a nuestra puerta para saludar a uno de nosotros. ¿Querrá entrar nuevamente en nuestra casa como lo hace una vez cada cierto tiempo sin hacer efectiva su desagradable visita?, porque que sabemos que está ahí fuera merodeando y aguardando sentada en la solera esperando el mejor momento para visitar nuestros palacios y marcar su presencia.

-Hace mucho tiempo me dedique a escribir sobre este tema, tal vez por la etapa en la que estaba viviendo en esos días hoy ya no lo hago con un fin melancólico ni mucho menos por un sentimiento oscuro invadiendo mi alma, más bien por la necesidad de compartir y ayudar a aclarar nuestros pensamientos sobre el tema-

Un sabio dijo “el mal del hombre es el sufrimiento y que este radica en el deseo”  (Siddhartha Gautama). Como seres humanos y en nuestra historia nos dedicamos a pensar en lo que pudo ser, en el ¿por qué?, en el cómo y en el cuándo, dejando aflorar nuestros más internos sentimientos de apego, sin pensar que el sufrimiento de la partida se hará casi insostenible en el tiempo.

Cada cierto tiempo, nos quedamos acogidos por nuestros deseos de ver, tener y sentir junto al ser que acaba de partir. Nos destruye y mantiene cautos en un sentimiento ambiguo de dolor y egoísmo. Si solo por un momento viéramos el vaso de agua medio lleno, entenderíamos más fácilmente la necesidad de esa ausencia y felicidad que nos puede dar la marcha al infinito sentir de esa persona que tanto amas, pero en su mayoria el sentir egoísta y la necesidad de tenerla junto a ti demuestra que el amor hacia ella no es más que amor a ti mismo, pensando en cómo vivirás tu vida sin ese alguien, aquel que te consolaba, que mirabas, que te abrazaba, que te decía cuanto te amaba y incrementando tu ego.

El apego: el apego es ese sentimiento que te hace parte de algo o alguien, hacer tu vida en torno a un ser o un objeto creyendo que la felicidad, tu felicidad, depende única mente de ese objeto o persona, da igual como lo llames, el apego es la causa solo de tu dolor.

Dolor: tal vez puedes sentir dolor por la partida de alguien, yo lo he sentido un montón de veces y probablemente el lector de esta columna. El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es la opción que no debemos tomar, desde el punto de vista oriental el sufrimiento es la consecuencia de tus pensamientos erróneos y vuelvo al resultado de tu apego, y ego.

La muerte de un ser amado nos cala profundo muchas veces, puedes sentir que se desgarra tu pecho por dentro, que una daga caliente te hace una herida para luego sacarte el corazón como una cadena atada a tu espalda y si fuese poco, del otro extremo una gran roca que no puedes arrastrar. Pero eso es solo el sufrimiento que genera tu pensamiento de apego y mal entendida felicidad.

Hoy hemos creado un sinfín de artimañas y artilugios para enfrentar la muerte y prolongar la vida, desde leyes que regulan el flujo vehicular hasta maquinarias que imitan el comportamiento de nuestros órganos manteniéndonos con vida hasta que nuestro cuerpo no pueda más. Tratamos de evitar la muerte en catástrofes naturales y hacemos cuanto hay como sociedad para evitar la pérdida de vidas.

Lamentablemente nuestra existencia está vinculada a la protección de nuestra muerte, un instinto de sobrevivencia, desde los orígenes de la historia y es la manera que la humanidad indirectamente tiene para controlar la sobrepoblación, la natalidad, el desabastecimiento sustancial de nuestros recursos.

La historia nos da ejemplos, pasamos desde el Diluvio hasta Pompeya. Hoy los maremotos, terremotos y tanto desastres naturales como aquellos creados por el hombre, me refiero a los terremotos de sangre y las tormentas de fuego y estruendo que usamos para destruirnos, es solamente control natural de la sobrepoblación y la natalidad, sin considerar las consecuencias que están pueden causar.

La muerte es parte de nuestra existencia humana, aunque no se la muerte la mejor parte para algunos, para otros su diario vivir es en un lecho de cáncer que no perdona, y no es necesariamente la consecuencia de una mala acción, a veces pareciera ser solo cuestión de suerte, de estar en un lugar erróneo en el momento menos preciso, o tal vez al revés, estábamos en ese lugar en el momento justo.

 

Bonus Track : La Muerte

Muerte, extraña eres.
Te odio, pero eres mi amiga,
me robaste todo lo que hasta ahora amé.

Pero té quiero,
me clavaste tu hoz en el pecho, y un puñal sangriento,
Pero aprendí a necesitarte,
arrancaste y te comiste mi corazón.

Pero te escribo ahora
o muerte, extraña eres.
Te odio, pero eres mi amiga,
me robaste todo lo que hasta ahora ame.

Pero té quiero,
me clavaste tu hoz en el pecho, y un puñal sangriento,

Pero aprendí a necesitarte,
Arrancaste y te comiste mi corazón.

Pero te escribo ahora,
creo que ni Verlaine me entendería,
Bodelaire movería su cabeza
en signo de incomprendido,
eres mi visitante como si del cuervo sobre el busto se tratara.

Muerte, extraña muerte,
Me confundes,
Pero, ¡Te quiero amiga mía!
y ¡Te detesto!

Pero comprendo tu actuar
Creo que Nervo avalaría esto,
porque yo aún no comprendo,
¿Como puedo quererte, y respetarte?
Si me despojaste de todo,
lo que alguna vez amé.

Personas Rol
J. Freddy Rivas Autor
@jf_rivasm

Cristian Vásquez Diaz
Edición
@PiojoChile

2 Responses to El cuervo sobre el busto: Una reflexión sobre la muerte

  1. ernesto hernandez octubre 13, 2015 at 12:49 pm

    EXCELENTE ARTICULO- O REFLEXION- SOBRE LA MUERTE

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Acerca de…


Revista PiojoChile está compuesta por una red de colaboradores con opinión, orientada a generar Conciencia Social a través de escritos urbanos.


Sitio Principal Piojo.cl
Twitter @PiojoChile
Pagina Facebook
Grupo en Facebook
Pagina en Google+
Canal de Youtube