El lado B de la Ley Ricarte Soto

Todos conocemos que la política funciona como un arte de los acuerdos, los colores de los partidos sólo sirve para adornar el arcoíris de la campaña del NO “Chile la alegría ya viene” rezaba el slogan.

La política es plana, es un constante tira y afloja para acomodar las partes como un rompecabezas y funciona de la misma forma, como una imagen mental que no debe variar en la realidad. Los acuerdos persiguen beneficios sectoriales y personales, nada es 100% para el total de la comunidad. Así pasan los días, subiendo al transantiago, trabajando, subiendo al transantiago, asustándonos con las noticias y “descansando”. Como cualquier máquina, los seres humanos podemos sufrir fatigas, bajas de defensas y enfermedades. Lo más raro es que si bien las máquinas tienen todo el derecho para funcionar mal, los seres humanos no podemos darnos ese lujo.

La salud en Chile… ¿Mala? ¿Muy mala? ¿Pésima? O de golpe: No existe. Puede ser una o todas, usted puede elegir, en un sistema de libre mercado todo es al gusto del consumidor. Frente a esta realidad fraccionada entre quienes mueren esperando una hora con un especialista o quienes esperan que otro ser humano muera para ocupar su cama –suerte de cuervo en el busto de Allan Poe– mientras, los chilenos con mayores recursos pueden atenderse en centros especializados bautizados como clínicas.

Frente a esta realidad y como es costumbre en América Latina un caudillo se levantó y pagó con su vida el precio del descontento y el olvido que ha sufrido el ciudadano chileno en materia de salud. Frente a un Estado flojo y egoísta que no actúa por dolo, sino más bien por falta de empatía se erigió Ricarte Soto, que proclamó, marchó, gritó y dejó su vida en prenda de garantía por una salud más equitativa. Al final del camino del periodista se encontró con la promesas de una ley , la llamada “ Ley Ricarte Soto”

Sus objetivos

Garantizar universalmente el derecho de acceso a diagnósticos y tratamientos de alto costo a todos los beneficiarios de los sistemas de salud previsionales de Chile.

A quienes beneficia

A todos. El Sistema de Protección Financiera para diagnósticos y tratamientos de Alto Costo, como parte integrante del Sistema de Salud chileno, posee una cobertura universal. Otorga protección financiera a todos los beneficiarios de los sistemas previsionales de salud en Chile (FONASA, Fuerzas Armadas y de Orden y Seguridad, ISAPRE e independientes cotizantes), sin importar su situación socioeconómica.

Únicamente se exceptúan las prestaciones que fueron efectivamente cubiertas por los seguros de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, el seguro obligatorio (seguro automotriz) y las pactadas en los contratos de salud previsional para enfermedades catastróficas (CAEC).

Cómo funciona el sistema

La “Ley Ricarte Soto” garantiza el tratamiento de enfermedades de alto costo. Estas se entienden como las que tienen un valor igual o superior al 40% del ingreso promedio familiar anual de Chile, descontando los gastos básicos de subsistencia, cifra a la que se le ha llamado “umbral”.

Y por tratamiento, nos referimos a aquel constituido por medicamentos, alimentos o elementos de uso médico asociados a enfermedades o condiciones de salud y por las prestaciones indispensables para su confirmación diagnóstica y seguimiento, que por su costo impiden el acceso a estos o, si acceden, impactan catastróficamente en el gasto de los beneficiarios.

Entidad que está obligada a dar cumplimiento al sistema es el Fondo Nacional de Salud. Los prestadores deben encontrarse aprobados por el Ministerio de Salud para otorgar las prestaciones contempladas en la ley, para garantizar su idoneidad y en cuanto a la adquisición de medicamentos, alimentos y elementos de uso médico, esto queda en manos de CENABAST.

En definitiva, vemos como el Estado se hace cargo del cuerpo biológico de sus ciudadanos, podrían hacer lo mismo en materia de “ley de aborto”, es decir tener una biopolítica abierta, aceptar de plano que el cuerpo humano, también responde a las fluctuaciones de la política (Foucault y Esposito). Debemos fijarnos en cómo ha cambiado nuestra relación con el Estado, hoy pasamos a ser clientes de él. Buscamos sus prestaciones en materia de seguridad, vivienda, educación y salud. Me parece un vaciamiento total de la sustancia básica del Estado, es más, creo que es un Estado de ribetes marcadamente posmodernos, es un híbrido entre empresarios, políticos y procesos democráticos.

La necesidad de una ley para que el Estado se ocupe de sus ciudadanos funciona de forma coercitiva, es decir si el Estado no cumple la ley Ricarte Soto, tendría que haber algún tipo de sanción… supongo. Pero quién aplica la sanción, pues el mismo Estado. Un ejercicio hermenéutico, recursivo, autopoietico como prefiera llamarlo. La realidad es que las instituciones que forman el Estado deberán sancionar al mismo.

En Chile, conocida es la frase “Una vez hecha la ley, lista la trampa” y la trampa va en la letra chica. Esta letra le permitirá tomar decisiones de carácter biopolíticos al Estado en un claro ejercicio de biopoder.

Cristian Estay, Presidente de la Agrupación Vamos Florencia tú puedes, de Quillota señaló “En primer lugar, ingresarán al sistema las enfermedades más económicas. No hay cobertura para las enfermedades que son más caras, cuyo tratamiento va desde los 300 mil hasta los 50 millones de pesos. Por lo tanto, nuevamente, el Estado está decidiendo quién vive y quién no vive. Esa es la letra chica.”[1]

Seria excelente saber: ¿Quiénes son las personas que deciden las enfermedades que entran el La Ley Ricarte Soto? Serán personas que realmente deben estar ahí, responderá a cuoteo político o será un comité formado por familiares de Senadores, hijos de Diputados o esposas de presidentes de partidos políticos. Creo que la respuesta podemos encontrarla “En Chile el Estado no tiene la obligación de investigar las enfermedades raras, responsabilidad que pasa a ser de las familias, sin importar su situación económica.” Creo que cualquier comisión especializada, buscaría la creación de instituto de investigación referente a diferentes patologías, si no es así sólo se busca enfrentar las consecuencias y no prevenir o buscar crear simples parche curitas.

Cristián Estay resume La Ley Ricarte Soto de la siguiente forma “En el fondo, esto es un Auge más pequeño. Y actualmente, en el plan Auge, se están operando a las personas cuando ya están muy graves, lo cual aumenta el riesgo de vida de esas personas al momento de la intervención.”

La Tercera informa hoy : la dictación del decreto con los tratamientos para las 11 patologías beneficiadas, entre las que se encuentran las enfermedades de Fabry, Gaucher, Tirosinemia, Esclerosis Múltiple, Cáncer de Mama, Artritis Reumatoidea, Hipertensión Arterial Pulmonar, Mucopolisacaridosis I, II y VI. A esas, se suma la entrega de Palivizumab, un anticuerpo para los lactantes prematuros que permite protegerlos contra el virus respiratorio sincial.[2]

Si bien la mayoría de las personas citadas en la noticia dan su apoyo al proyecto, nosotros como medio tenemos por filosofía darle tribuna no sólo a los que están de acuerdo. Hemos optado por escuchar a todos los actores, ya que a través del dialogo y con un amplio abanico de posiciones es que realmente una sociedad logra avanzar.

En resumen, la Ley Ricarte Soto busca tapar un enorme agujero negro en el sistema de Salud. Es como darle una aspirina a un enfermo de ébola. La promulgación de una ley que sólo busca lavar la imagen política de izquierda y derecha tras los escándalos de las boletas y uso de información clasificada. Una ley que lleva el nombre de un hombre que sin ser político, hizo la pega de los políticos. Es inmoral buscar tapar las necesidades básicas de la sociedad con medidas parches, buscar a través de la legislación de la marihuana, el acuerdo de unión civil y una reforma a la constitución funcionan como un ejercicio llamado simulacro. La ley ha sido coaptada en su espíritu. El simulacro es: Imitación fingida que se hace de una cosa como si fuera cierta y verdadera. La ley Ricarte Soto, funciona imitando una voluntad igualitaria para todos los chilenos en materia de salud. Pero no es más que una serie de acuerdos políticos y económicos.

Ya hemos visto el desfile de muchos gates por ejemplo: PENTAGATE, MOPGATE DAVALOSGATE ENTRE OTROS, esperemos no ver un nuevo gate.

Personas Rol
Mauricio González Seguel Autor:
Periodista
@gmauricio554
Cristian Vásquez Diaz Edición
@PiojoChile

Referencias

[1] Cristian Estay: “La ley Ricarte Soto es un parche curita para el sistema desigual de salud”.http://www.partidohumanista.cl/cristian-estay-la-ley-ricarte-soto-es-un-parche-curita-para-el-sistema-desigual-de-salud/. 12 de junio 2015.

[2] Ley Ricarte Soto entra en recta final y estaría apta para regir desde el viernes. http://www.latercera.com/noticia/nacional/2015/10/680-653329-9-ley-ricarte-soto-entra-en-recta-final-y-estaria-apta-para-regir-desde-el-viernes.shtml. 28 de Octubre 2015.

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