La ignominia de la casta política contra el pueblo

Una casta política voraz, con una institucionalizad quebrajada y el pueblo abandonado. Esto habla de un Estado cansado, con un sistema educacional por el suelo, una asistencia de salud deplorable como advirtiendo de paso las trizaduras en los pilares fundamentales de un país.

La ignominia (in-nomen) , se relaciona con aquellas que mediante acciones deshonrosas, como el abuso, la vergüenza y la humillación, para terminar sometiéndose con aquel que contiene el poder. De esta forma entonces, la casta política o cúpula de poder, actúa con libertad e impunidad en situaciones de injusticia, realizando fraudes, engaños y por consiguiente enriqueciendo sus arcas a través de los fondos públicos, de forma directa o indirectamente. Mientras que el pueblo sigue caminado con su cabeza mirando el piso. -Si bien esta mirada es lamentable, pero no por eso seguiremos regalando dulces-

Mientras tanto, el pueblo es acuchillado silenciosamente con el asesino silencioso de la ignominia, avergonzado y desacreditado por la cúpula de poder, quedando confinado al titulo de “una cosa sin nombre”, despojándolo de sus aspiraciones y deseos, llenandolo de miedo y enajenandolo con los placebos que deja caer la basura que bota el sometedor.

La cúpula de poder, se ha comportado como un animal, que solo quiere comer y engordar hasta reventar, cuya hambre debe ser saciada a través del trabajo del pueblo. ¿Pero como ha hecho la casta política para someter al pueblo? Pues bien, la casta política en su gula, ha sometido al pueblo a través del miedo, amenazas que ponen en riesgo la vida. Con esta forma de someter ha enquistado el miedo en la sangre del pueblo y despojándolo del deseo.

Es tarea entonces que el pueblo deba sobreponer su deseo por sobre el miedo, para que de este modo, la voluntad de poder emane y le permita emanciparse respecto de aquel que lo ha sometido históricamente, porque en esta lucha alguien debe morir, porque durante mucho tiempo el pueblo ha quedado encarcelado en sus miedos y la consecuencia de ello es el sometimiento, quedando debilitado ante el modo de operación de la cúpula de poder que sostiene y discursa como control y orden social “el miedo a la muerte”, logrando iterativamente extirpar el deseo e imponer el miedo, obstaculizando la acción del pueblo para reivindicar sus acciones en busca de su libertad.

La clave por ende está en el ejercicio de caminar tras la ruta del deseo, porque al no tener miedo a la muerte, será reconocido por su sometedor y por tanto podrá continuar con su hegemonía cultural, ya que el poder históricamente a emanado desde las clases subalternas a través del deseo haciendo posible su emancipación y libertad para ejercer sus derechos naturales y no continuar como un esclavo sometido.

En estos 200 años de historia, la cúpula de poder gobernante ha tenido al pueblo trabajado duro para complacer su goce, con una actuación pasiva e indiferente a diferencia de la potencia activa que puede tener el pueblo. Sin embargo en el trabajo formativo está la posibilidad para que el pueblo pueda construir inminentemente su cultura, aquella cultura que es capaz de transformar y generar posibilidades, si bien su antagonista lo tiene obligado a trabajar, no es quien elige la manera o el como realizar el trabajo formativo, esa libertad la tiene solo el pueblo a través de su deseo, esto es lo que históricamente a proliferado para la construcción de la multiculturalidad, satisfaciendo y descubriéndose como potencia cultural junto al la voluntad de poder, convirtiendo al pueblo en protagonista.

La cúpula de poder en su gula histórica solo ha cristalizado su goce, encasillando su conducta en una relación solo con las cosas, como una psicopatía del poder, donde su entorno se ve completamente satisfecho solo a través de las cosas intercambiables y desechables. Por tanto el pueblo con miedo, pasa a ser solo “una cosa sin nombre” frente  su sometedor, tras la ejecución de la ignominia. Al contrario, el pueblo a través de su perdida del miedo y el deseo logra encontrar su humanidad y su desarrollo a través de la sensibilidad de su obra y trabajo formativo.

Conocido es el juego emocional, de la casta política cuando juega con el amor del pueblo para concretar sus intereses a fines de poder, produciendo un enamoramiento unilateral, ya que solo la manipulación de enamorar le rendirá frutos a la cúpula y le producirá a su sometido el debilitamiento necesario de su humanidad y terminará agraciando al sometedor terminando encarcelado nuevamente hasta un desencuentro amoroso.

Por ello el deseo es preponderante en la construcción cultural, siendo necesario como ancla para la superación del desamor y humanizar la manipularon que produce su antagonista. Para que en esta lucha, que suponía a una cúpula de poder explotando de tanto comer y gozar hasta su muerte, solo ha traído consigo la explotación y el hambre del pueblo.

Finalmente, lo que queda es motivar la esencia del deseo en el pueblo, para que siga configurando cultura a través de la voluntad de poder, para que devenga la vida y se aumente. Dejando atrás la conservación de la vida y el miedo, para que no produzca su exterminio. Por tanto, la tarea es por cierto; arrojar toda voluntad de poder posibilitando la salida para su emancipación y posteriormente su hegemonía.

Personas Referencias
Equipo Revista Piojo.cl Revisión: Equipo Revista Piojo.cl
Cristian Vásquez Diaz Edición @PiojoChile

 

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