Da lo mismo, total igual tengo que seguir trabajando

Da lo mismo, total igual tengo que seguir trabajando

Da lo mismo, total igual tengo que seguir trabajando

Cuántas veces hemos escuchado este cumulo de palabras, como si lo compensara todo al momento de enfrentar la realidad o mirar más allá del hombre que los cobija

Mientras venía en un vehículo de transporte público le pregunte al conductor:

Usted señor, ¿Por quién votará las próximas elecciones?

Conductor – Da lo mismo, total igual tengo que seguir trabajando, además soy apolítico

La educación cívica se perdió para las nuevas generaciones, no obstante, el trabajador desvinculado políticamente, se muestra como “apolítico” – ¿qué es eso? –  y dice no creer en las autoridades, pero además de eso, su posición es desolada, tampoco pretende actuar porque su desconsuelo se abraza de lo poco y nada que se logra en el gobierno de turno.

En ocasiones la respuesta del sujeto mundano que se denomina apolítico es solo para no parecer tonto frente al resto, porque en la mayoría de los casos no es capaz de fundamentar su definición pseudo animal y no se da cuenta que su opinión a la vez es es política. Nadie queda afuera de la política, este discurso de ser apolítico es una lograda campaña de márquetin de la clase política.

Sentaremos, ante todo, este principio como de punto de partida, a saber: que la comunidad política debe necesariamente abrazarlo todo, o no abrazar nada, o comprender ciertos objetos con exclusión de otros. Aristóteles

Pero, bueno fundamentemos un poco de que se trata ser apolítico, para que esta crítica no parezca antojadiza.

Una vista etimológicamente simple: Se es ante todo político, por su condición de hombre ante un animal, desde el griego denominado como Zoon «animal» politikón «político», preveniente de la polis, de la «ciudad de Estado, donde yace el demos o «pueblo». Vale decir el animal político es aquel hombre que se diferencia del animal por su capacidad de relacionarse políticamente y crear ciudades (polis).

Hoy los ciudadanos pasivos se convirtieron a algo así como un ciudadano castrado políticamente, sin opinión, sin interés, quedando a la merced de la selva como animales sin su potencia esencial, esclavos de su trabajo tapujando su capacidad inherente y quedando como baterías dispuestos a agotase lentamente conforme avanza el tiempo.

Lo cierto es que el ejercicio político y la negociación de interés en las cúpulas de poder resuelven sus negocios haciendo política, pues ahí se decide que es lo mejor para la polis o bien para el demos.

Vuelvo al inicio, si bien el conductor seguirá trabajando día a día, si el petróleo sube o baja de precio, si su familia pueda obtener alimento por las alzas, si sus hijos o cercanos se educan de buena manera o no, al final las decisiones las toman aquellos que hacen política, y por tanto aunque este buen conductor siga trabajando, pues su dinero y su vida será afectada de uno u otra forma. Porque no basta con ser apolítico para no tener interes en el sistema, porque la sociedad en su efecto domino está repleta de interacciones sociales que hacen inveviable no ser afectado, ya que por lo mismo cada pueblo construye y constituye su cultura haciendo política, y mejor aún si esa política proviene del propio pueblo o fuerzas productivas que generar recursos para el Estado.

La sugerencia es a ser mas activo al relacionarse con las personas o bien proceder políticamente generando el dialogo y educando, les dejo este ejemplo.

¿Usted sabe que significa ser apolítico?

Señor, con todo respeto, yo le diré que es ser apolítico: pues, es la negación de la política, es decir, la negación de la esencia como ser social, por tanto, usted en este caso sería asocial y acívico, y por lo que noto, usted no lo es, ya que no está viviendo apartado de la sociedad y además usted intercambia su fuerza de trabajo por dinero, además siendo apolítico no tiene derechos, ya que ser acívico es la negación de ser ciudadano, por tanto, usted señor(a), piénselo antes de decir nuevamente que es apolítico.

En definitiva, el llamado es a politizarse, ese es precisamente lo que la ciudadanía debe hacer, para generar más interacción, emanar nuevas generaciones de líderes políticos, para reemplazar los quistes políticos del Estado.

Es una tarea difícil, pero que vale la pena llevar a cabo si queremos un mejor lugar para las futuras generaciones, donde exista la voluntad política y la virtud para llevar a cabo las decisiones necesarias para mejorar nuestra sociedad

Personas Referencias
Equipo Revista Piojo.cl Revisión: Equipo Revista Piojo.cl
Cristian Vásquez Diaz Edición @PiojoChile

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