Casta política y ciudadanía: Sociedades Disociadas

Casta política y ciudadanía: Sociedades Disociadas

Casta política y ciudadanía: Sociedades Disociadas

La lucha política por alcanzar el poder enfría la relación de representación entre el político y el ciudadano, ampliando por ende las brechas de interacción con cada abuso económico ensimismado y alienado.

Hoy todas aquellas antiguas verdades acerca de la relación entre la guerra y la política y sobre la violencia y el poder se han tornado inaplicables. La segunda guerra mundial no fue seguida por la paz sino por una guerra fría y por el establecimiento del complejo militar-industrial-laboral.[1]

El poder no es vencido sino, con violencia. De hecho, la conducta del dominador es de violencia hacia su dominado o ciudadanía. Entonces, la casta política se disocia de la ciudadanía obteniendo poder a través de la violencia, ocupando como medio sus interacciones basadas en la alimentación del discurso y el ámbito de los eufemismos para excusar el que hacer ante sus representados. Con este juego el poder continúa cautivo de modo violento, permitiendo seguir abrazando la carrera por el poder político. Este sea el proceder político contingente, mientras que la ciudadanía se encuentra huérfana ante un Estado que le da la espalda.

No es casual como el político se desliga de las problemáticas sociales, porque si usted da cuenta, la preocupación y alienación política hoy, ya echó sus fichas en las próximas elecciones. Aunque la ciudadanía quiera creer que el político crea en una continuidad pensando y en la superación del país, pues esto ya es puro discurso ofertado como Alicia en el país de las maravillas.

Recordemos un poco, hemos visto a los políticos actuando en rigor como chanchos en el barro: aplicaron la ley mordaza, la cual finamente regula las filtraciones de documentos, luego legislaron para la regulación de los dineros en campañas, luego legislaron para adecuar tratados internacionales como el TPP que impide la importación y que extiende la duración de patentes y no permite bajar los costos de los medicamentos para otras marcas y así funcione “la libre competencia”. Luego la modificación de la ley para la detención por sospecha y control de identidad. Para que decir la ley Ricarte Soto – ¿Podría esta algún enfermo después de como comenzó y como terminó?, pues un desastre. Y así sucesivamente usted dará cuenta que la casta política no atiende las problemáticas de los ciudadanos.

Si usted asocia el actuar, dará cuenta que la mayoría de los problemas y proyectos de ley son para la regulación del ejercicio del poder, el resto es humo para que no sea tan evidente el asalto. Fíjese que hoy el discurso de la crisis, donde supuesta “crisis de desconfianza” es también un discurso creado por la casta, usted piense ¿quién del pueblo dijo que “la política estaba en crisis”? -Nadie-

La crisis es un invento para nublar la mirada de la indecencia, del cohecho, para no tomar coraje y en buen español decir las cosas por su nombre y no seguir charlataneando y cantinfliando con eufemismos o discursos lastimeros de inocencia y victimización.

Lo anterior alentado por los parásitos y lame botas del sistema: los medios de comunicación tradicionales cuyo proceder es comandado por los poderosos del país, actúan como porristas y babosos viendo como se ríen de la ciudadanía.

Todo esto es permitido por un pueblo pasmado, apagado, desgastado y culposo con una comprensión del medio paupérrima y extrañada de la realidad, con discursos que pululan a su oído diciéndole que “no hay nada por hacer ni para cambiar, mejor dejar las cosas como están”, porque los únicos que pueden cambiar esto son ellos, los de siempre, los de la casta, aquella que parió generaciones más depredadoras y voraces que las anteriores.

Para colmo la violencia entre el pueblo y la casta política esta desvanecida, el pueblo solo son la foto de las ovejas del rebaño, no existe un interés por salir de la vorágine social política, logrando que la violencia quede en su lecho de acción, para que los chanchos no continúen fiesta de la blancura.

Como siempre el llamado es el tedioso y aburrido, usted infórmese, participe con su barrio, salga a la calle, retome los espacios públicos, apoye a nuevos líderes, haga fuerza con sus vecinos, no deje que la casta política mantenga su cúpula y le haga sombra, todos necesitan de usted, si no hay voluntad, pues no hay pueblo.

La violencia es la herramienta del contra-poder, hoy por hoy yace en la desunión colectiva, retomarlo es nuestro deber y responsabilidad como ciudadanos.

Sea violento a través de la política para recuperar el poder perdido

Personas Referencias
Equipo Revista Piojo.cl Revisión: Equipo Revista Piojo.cl
Cristian Vásquez Diaz Edición @PiojoChile

Referencias

[1] Hannah Arendt – Sobre la Violencia, Ciencia Política, Editorial Alianza, Edición 2005

3 Responses to Casta política y ciudadanía: Sociedades Disociadas

  1. Rossana Pescio abril 12, 2016 at 12:02 pm

    Interesante artículo, pero sería fundamental aclarar conceptualmente el tema de la Violencia y distinguir entre violencia institucional y violencia de masas…..¿cuán legítima es la violencia institucional y es legítima la violencia de masas que lucha contra ella? porque en el discurso hegemónico sólo muestran un tipo de violencia, la que se rebela en contra del poder. Sería bueno entonces, hablar de la otra, la de los oprimidos..!!

    Responder
    • Piojo Chile abril 12, 2016 at 12:18 pm

      Claro Rossana, hay mucho que escribir aún, de apoco hemos ido mostrando más colores y tonalidades conceptuales, saludos

      Responder
  2. Enrique Antonio (@EnriqueElGenio) abril 30, 2016 at 4:33 pm

    Un poco de Historia Clásica, que a nadie le gusta, porque los hace ver poco creativos.
    Después de la Segunda Guerra Médica, ¡NO VINO LA PAZ, SINO LA GUERRA DEL PELOPONESO!
    Los que habían sido aliados contra El Imperio, se trenzaron en quién mandaba a los demás. Así que lo de Arendt, NO a lugar. Una guerra jamás termina en la paz, sino en otra guerra. Eso debió aprenderlo con la Primera. Ese discurso judío me cae pésimo.
    Eso es estupidez de creerse discursos oficiales. No sigo con ese tema, que me ha sacado de quicio.
    Lo que vengo a decir que somos pueblos-etnias de diverso origen trabajando y desviviendo en sistemas de ideas que vienen de otra realidad, precisamente la antigüedad greco romana.
    Eso ya nos sitúa en un desface descomunal entre lo que sucede y la manera de pensar lo que sucede.
    Cuando tenga un poco de tiempo seguimos. Bien por comenzar el debate.

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Revista Piojo.cl

Acerca de…

Revista PiojoChile está compuesta por una red de colaboradores con opinión, orientada a generar Conciencia Social a través de escritos urbanos.


Sitio Principal Piojo.cl
Twitter @PiojoChile
Pagina Facebook
Grupo en Facebook
Pagina en Google+
Canal de Youtube