El invisible abandono del Estado hacia sus hijos

El invisible abandono del Estado hacia sus hijos

El invisible abandono del Estado hacia sus hijos

El Estado abandona a sus ciudadanos de manera cuasi imperceptible con una estética que invisibiliza lo evidente. Opera de forma sigilosa pero natural, como si su hora de destete hacia los soberanos ha llegado.

La tradicional forma de contener el orden social a través de las fuerzas armadas por ahora ha resultado eficiente, pero eso ha traído consigo un costo. El costo de proteger el sistema económico que los privilegia, tanto en temas de previsión como en salud, donde se albergan en un sistema que el Estado no provee al resto de sus soberanos y civiles.

Por otra parte, los poderes del Estado: el poder ejecutivo, legislativo y judicial parecen solo pertenecer a estructuras que ordenan la distribución económica como roles autónomos pero solo en la superficie, pero en el fondo las redes de contactos y el capital social de las relaciones de los lideres de poder operan mezclados rompiendo las barreras de la división de los poderes del Estado

Ante la violencia que ejerce la cofradía de los poderes que brotan y operan en el Estado, la ciudadanía demuestra su abandonado con señales de agresividad, vale decir, respuesta violenta ante ejercicio de violencia,, tal como un niño hace un berrinche porque su padre lo ha abandonado y que de ser necesario el hijo abandonado tendrá que destruir sus juguetes ya sean suyos o del resto para conseguir llamar la atención. Y por supuesto la propiedad publica y privada recibe los impactos por aquellos que han sido abandonados.

El Estado en su intento por mantener a raya la situación o bien mantener el orden social y el discurso de equidad e igualdad, es capaz de preservar y restaurar edificios y calles de aquella estética oligárquica que conformo la nación, no es casual que en las calles del centro cívico sean los clásicos adoquines los encargados de moldear simbólicamente la estética del progreso , para que la ciudadanía comprenda que el tiempo pasado ha permitido el progreso y eso se nota con el contraste de edificios modernos y restaurados, algo así como un retorno de aquellos recuerdos de infancia que rememoran aquella romántica y fantaciosa película en blanco y negro

Los ciudadanos por su parte, se han desentendido de su participación familiar respecto de su relación de padre hijo con el Estado, sus obligaciones y comprensión de la relación se ha cortado, un padre desconocido que ha olvidado y un hijo que no tiene voluntad para poder reconstruir nuevas formas de convivencia.

El soberano se acostumbró a solo llorar como bebe de pecho y no hablar ni comprender, no pelear por sus derechos por que es mas fácil quedar en estado de decepción basando su fundamento en que el aparato de justicia no acompaña sus sentimientos y que aquellos que generan las leyes y que tampoco las cumplen, conviven en una lucha por el poder de turno (gobierno) liquidando la autonomía del ejecutivo.

«cuando la sociedad civil funciona sin trabas se produce, por una parte, la acumulación de riquezas y, por otra, en la clase ligada al trabajo, la dependencia y la miseria» HEGEL, G.W. Friedrich

Por otra parte, la tecnología también ha sido una herramienta para invisibilizar el actuar inconsciente de las masas, es un ejemplo claro la de los vagabundos. Aquellos que deciden llevar su propia andanza, como personas en situación de abandono que optan por pernoctar en carpas en los bandejones en pleno centro de la ciudad, cuyas prestaciones cumplen para ocupar espacio y no quedar al intemperie y que inconscientemente al transeúnte le oculta la realidad y responsabilidad como ciudadano parte de un Estado que valida el abandono, de hecho ver una carpa no es lo mismo que ver a una persona durmiendo en una banca, el consuelo de protección se activa y abraza la comodidad, dando lugar a la indiferencia.

El Estado por cierto no está interesado en revertir esta situación, de hecho todo lo contrario, opta por subsidiar y abastecer al visiblemente abandonado para invisibilizar estéticamente ante el resto de los soberanos la brutal violencia que ejerce la acumulación de riqueza.

Bajo la supuesta independencia de los poderes del Estado y la violencia que ejerce el modelo actual de abandono y la complicidad de la tecnología parecen ocupar un lugar complaciente para la indiferencia, hoy los ciudadanos nos quedamos cabeza agacha sin si quiera un espasmo de participar en cambiar o forzar un cambio de rumbo.

Personas Referencias
Equipo Revista Piojo.cl Revisión: Equipo Revista Piojo.cl
Cristian Vásquez Diaz Edición @PiojoChile

2 Responses to El invisible abandono del Estado hacia sus hijos

  1. Rosa Figueroa junio 15, 2016 at 7:41 am

    Congratulations!
    Desde el 1er mundo Australia , una chilena de tomo y lomo los
    felicita por su nueva publicacion que tuve el honor de comprar el primer issue de Marzo’16 ahi en un kiosko de San Antonio.

    Xcellente sus reportajes, leo y re-leo el primer issue que compre por solo $500 pesos ahi en Santiago.
    Se necesitan mas Comunicadores (tv/prensa) como Uds.
    El pueblo de Chile debe ser Informado 100%.

    Muchas Bendiciones para todo el Team.
    rosafigueroa27

    Responder
    • Piojo Chile junio 15, 2016 at 12:23 pm

      Gracias Rosa, un abrazo, cuando se hace trabajo con voluntad ahí ves el resultado, saludos

      Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Acerca de…


Revista PiojoChile está compuesta por una red de colaboradores con opinión, orientada a generar Conciencia Social a través de escritos urbanos.


Sitio Principal Piojo.cl
Twitter @PiojoChile
Pagina Facebook
Grupo en Facebook
Pagina en Google+
Canal de Youtube