La Marihuana y la ausencia del ocio

Ya es un hecho que el consumo de la marihuana no es algo para aquellos que usan un precedente para sean quemados en la hoguera como los esos tiempos de antaño.

Esta percepción social se ha construido por variadas circunstancias que han hecho del consiente colectivo en cierta medida, que el consumo sea un hecho para crucificar.

Partiendo por la aceptación de la marihuana en Uruguay en Latinoamérica y otros países del orbe donde el consumo y venta es regulado o semi-regulado donde se estila un avance social dentro de las políticas de los Estados.

Lo cierto es que la percepción tanto para el uso medicinal, dicho sea de paso, no comprobado científicamente, el consumo ya es una realidad que cada vez más abre el acceso y se ha ido entrometiendo entre las políticas de los gobiernos de turno con un discurso de ir avanzando en la aceptación.

Pero, respecto del Consumo, ¿Cuál en la práctica para esta aceptación?

La marihuana para aquellos cultivadores y o hipotéticos estilos de vida, habla de un discurso que suele decir “que el consumo es parte de algo natural, privado, intimo, que sirve para relajar, para encontrar aquellos estados que la normalidad no lo permite, que es bueno, que hace bien, que permite dormir mejor o reír con ganas”

Sin embargo, nos hemos preguntado, ¿que pasa más allá de la vida privada?

Conforme el consumo aumenta y se vuelve aceptable y el fumar se vuelve una práctica sin inhibiciones moralistas o culturales, nos encontramos con más personas que abiertamente dicen “yo fumo”, “yo cultivo”, ¿“y tú?”, bueno, pues esta primera conversación emana curiosidad, como toda esencia en el ser humano. Esto da pie a sociabilizar, a compartir y por supuesto, tanto la marihuana como otras drogas legales que tienen que ver con el “que pasa si”, probar, explorar socialmente y contrastar experiencias.

Algo así como: ¿que pasa si nos fumamos un pito, porro, join, verde, etc.?, ¿que pasa si hago algo y los demás no lo notan? ¿que pasa si me fumo un pito en el camino antes de llegar a la universidad? ¿que pasa si fumo antes de ir al trabajo? ¿que pasa si fumo para hacer ejercicio? ¿que pasa si lo hago mientras me ducho, mientras tengo sexo, mientras bebo, mientras escucho música, veo películas? etc.

Todas curiosidades que nos llevan a la experimentación a través de sustancias como parte del ocio.

Porque si nos damos cuenta, con la Boragine de la vida cotidiana, nos queda un mísero tiempo para hacer lo que nos gusta, y desde luego, ¿cuánto tiempo tenemos para el ocio?, donde se generan espacios de creatividad, es más, donde están aquellos espacios que nos permiten ser nosotros mismos donde lo vano no nos desintegre en un mar de llantos y miserias respecto de la aburrida monotonía.

En innumerables ocasiones nos han dicho que el ocio es malo, y que deberías hacer algo productivo, bueno, el ocio precisamente es el punto de inflexión que nos permite evolucionar, reflexionar, analizar, generar esparcimiento, pero bueno, el ocio no es compatible con la producción capitalista y en cierto modo debiera ser compatible con la hipotética “innovación”, no obstante hablar de ocio para generar innovación pude estar bastante lejano del mundo liberal.

Por tanto, la marihuana no es solo aquella sustancia que nos sirve para “relajar” o formar parte de un pseudo estilo de vida u estado, sino pareciera ser solo una excusa para evidenciar la falta de espacios y o desarrollo del espíritu de las personas, que conforme el sistema social se potencia, no logran encontrar su desarrollo interno o ese supuesto algo que les haga sentir al menos una partícula temporal de felicidad y o desahogo.

Inclusive pensando en algo así como un resabio de resentimiento social respecto de las ataduras del sistema, la jauría del sistema social que nos encarcela como es el caso de la misma planta de marihuana en una maceta o “Indoor” que solo pareciera haber una diferencia entre consumir marihuana o consumir alcohol vale decir que una legal y la otra aun no.

Solo aclarar que este escrito no tiene ni la más mínima intención de merodear siquiera lo malo o bueno del consumo marihuana, pero si cuestionar su uso, donde podría no haber eventualmente un gusto fehaciente, sino mas bien una consecuencia a la ausencia de ese algo oprimido llamado ocio.

Personas Referencias
Autor: Revista PiojoChile  piojo.cl
Equipo Revista Piojo.cl Revisión y Edición: Equipo Revista Piojo.cl

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Revista Piojo.cl

Acerca de…

Revista PiojoChile está compuesta por una red de colaboradores con opinión, orientada a generar Conciencia Social a través de escritos urbanos.


Sitio Principal Piojo.cl
Twitter @PiojoChile
Pagina Facebook
Grupo en Facebook
Pagina en Google+
Canal de Youtube