Entre reuniones, mensajes, traslados y cuentas, el cansancio ya ni protesta. Solo busca un espacio libre en el calendario.
El agotamiento contemporáneo viene con recordatorio y notificación.
Y aun así hay quien lo llama organización personal. Qué ternura administrativa.
Bajito, pero firme: nada de maqueta: la rutina sobre la mesa, una silla con derecho a pausa al lado y una orden corta: cobrarle una multa a cada voz que exige seguir funcionando. Lo raro es que algo tan chico incomode tanto.

Bajito, pero firme: nada de maqueta: la rutina sobre la mesa, una silla con derecho a pausa al lado y una orden corta: cobrarle una multa a cada voz que exige seguir funcionando. Lo raro es que algo tan chico incomode tanto.
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