Entre reuniones, mensajes, traslados y cuentas, el cansancio ya ni protesta. Solo busca un espacio libre en el calendario.
El agotamiento contemporáneo viene con recordatorio y notificación.
Y aun así hay quien lo llama organización personal. Qué ternura administrativa.
Cierre editorial
Sigue picando.

Cierre editorial de
Mota de Pelos
Si hasta el cansancio tiene horario, entonces la organización ya no está ordenando la vida: está profesionalizando el desgaste.
Piojo escucha
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