La fila avanza poco, pero educa mucho. Se aprende resignación, autocontrol y el arte de no explotar frente al vidrio.
La burocracia no siempre resuelve; a veces forma ciudadanía obediente.
Bajito, pero firme: si el problema insiste, entra una silla plástica fiscalizadora y hace lo suyo: obligarla a repetir lo que le pide a la gente. No elegante. Mejor. Lo raro es que algo tan chico incomode tanto.

Bajito, pero firme: si el problema insiste, entra una silla plástica fiscalizadora y hace lo suyo: obligarla a repetir lo que le pide a la gente. No elegante. Mejor. Lo raro es que algo tan chico incomode tanto.

Deja tu comentario
Tu comentario se guarda con tu correo, pasa por captcha y queda visible solo después de aprobación.




Todavía no hay comentarios aprobados en esta pieza.