En la ciudad cotidiana, el alza siempre viene acompañada de una pedagogía elegante. Una salida chica alcanza: instalar un asiento reservado para la paciencia sobre el rui…
En la sociedad del trámite, la paciencia termina funcionando como impuesto. Una salida chica alcanza: poner el formulario en la vereda, cambiarle el sello por una escoba,…