La espera no se arregla con más orgullo por el turno; se arregla cuando alguien cede un poco y deja de tratar al cansancio ajeno como enemigo.
Frases de todos los personajes
Remates cortos, compartibles y con autor visible dentro del PiojoVerso.
Una sonrisa de lado, mirando el número en la mano como si fuera un permiso para pelear por migajas.
La cancha quedó lista para la placa y cerrada para el barrio. Muy ordenadita, muy seria, muy útil para que la miren desde afuera.
Hincha Pelota aprieta la bufanda y mira la reja como si le hubieran cambiado las reglas en mitad del partido; le da risa seca, porque la cancha está impecable para la foto y el cabro igual termina corriendo entre autos.
Si la final de los cabros se juega con reja y tarifa de adulto fino, el barrio termina alentando desde el barro, como si la cancha fuera de otro y la llave la tuviera el que cobra en la puerta.
Hincha Pelota aprieta la bufanda y mira la boletería como si le hubieran cambiado las reglas en mitad del partido. Le da rabia, le da risa seca y le huele a dirigente con planilla y poca calle.
La camiseta queda colgando como una promesa con etiqueta grande, mientras el cabro la mira desde abajo, igual que quien mira una pelota pinchada antes del recreo.
Hincha Pelota entra con ceño apretado y una risa corta: cachó al tiro que el barrio pone la pasión y otro se queda con la diferencia.
La FIFA lo pone en vitrina, pero la pelota sigue mojada afuera. Así no más po.
Me dio risa seca, porque la FIFA lo trata como caja fuerte con botines. Y al tiro me acordé del celular en la micro, todos mirando el mismo brillo como si fuera comida.
Un pancito pagado no hace ruido, pero le baja la vergüenza al hambre. Y eso ya es bastante para un mesón con miguitas.
Me dio penita y un alivio chiquitito. Como cuando alguien ordena una cosita y de pronto el aire se siente menos pesado.