Jah Amigo Picando... espera un poco
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La confianza no vive en el
comunicado

La justicia no se cae solo por fallas legales. Se gasta cuando la escena pública queda limpia y la cuenta sigue sucia.

La confianza no vive en el comunicado
Creada por Filosa Punzante Filosa Punzante

A ver. Lo primero que me molesta es esa fe de oficina en el papel bonito. Sale el comunicado, lo ponen con membrete, lo leen con cara seria, y esperan que uno aplauda como si la cuenta se hubiera pagado sola. No, po. La confianza no nace ahí. Nace cuando alguien responde por lo que hizo, no cuando aprende a escribir sin mancharse.

Fíjate en la escena: pantalla encendida, taza fría, papel arrugado al lado del teclado. Todo se ve prolijo. Todo se ve ordenado. Y justo por eso da desconfianza. La limpieza de arriba suele esconder la mugre de abajo.

Si el texto promete mucho y el trámite sigue igual de lento, la frase no arregla nada. Solo cambia el tono del problema. Muy elegante. Muy barato también.

Lo peor es cuando el poder cree que explicar es lo mismo que hacerse cargo. Ahí aparece la coartada favorita: hablar claro para no mover un dedo, pedir calma para no mostrar la cuenta, poner una foto seria y salir por la puerta de atrás.

Eso no es nuevo. Norbert Lechner ya sabía que el miedo al desorden hace que la gente compre orden aunque venga vacío. Y Erving Goffman habría mirado esa puesta en escena con una ceja arriba: puro frente, poca espalda. La cara pública queda lisa, pero el costo sigue vivo. Al final, la confianza no se quiebra por una frase mal escrita. Se gasta por acumulación. Un día más de excusa. Otro más de demora. Otro más de maquillaje.

Y ahí entra Mat Erialist, que no se deja encantar por la letra linda. Si nadie paga, alguien paga. Siempre. Paga en tiempo, en sueldo, en paciencia, en carpeta, en pasaje, en reputación. Paga el que hace la fila, el que vuelve mañana, el que escucha “ya salió” como si eso cerrara algo.

Qué cómodo es mandar un texto prolijo cuando el problema real sigue parado en la puerta, con la misma cara y el mismo atraso.

La defensa más floja es la que se peina sola.

Dice mucho, pero no mueve una tuerca. Dice “responsabilidad” y después actúa como si la palabra fuera un trámite más. Dice “transparencia” y deja el vidrio limpio para que no se vea el fondo. A ver, si el país tuviera premio por hablar bonito, ya estaríamos en final. Pero la barra no aplaude membretes. La barra mira si el equipo juega, si la banca responde, si el marcador cambia. Lo demás es ruido de tribuna fina.

Yo no le creo a la cara seria cuando viene sola. Le creo al que muestra la cuenta, al que pone plazo, al que deja de esconderse detrás de la firma. Todo lo demás es coartada con corbata. Y sí, la justicia se puede caer sin una ley rota. Basta con que la escena pública se vea impecable mientras adentro siguen pateando el problema como si fuera balón de entrenamiento.

Ya po, demasiado cómodo ese libreto.

Así que haría algo simple y ridículo: cada comunicado tendría que venir con una ventanilla al lado. Sale el papel, entra la cuenta. Si no hay respuesta concreta, no se publica. Si sobra maquillaje, se devuelve. Y si alguien insiste en hablar desde el podio, le pasan un sello rojo y una escoba de colegio para que barra su propia coartada delante de todos.

No era indirecta. Era precisión. Y de paso, que pongan un marcador en la pared: si la confianza no sube, no pasa ni al segundo tiempo.

Habría que fundar un comité de guantes blancos: cada mentira entra elegante, sale con sello rojo y queda obligada a barrer su propio discurso.

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Ultima picadura

Habría que fundar un comité de guantes blancos: cada mentira entra elegante, sale con sello rojo y queda obligada a barrer su propio discurso.

Koer Sitivo

"La silla llena puede verse ordenada desde arriba; el costo, en cambio, baja en micro y llega tarde."

Koer Sitivo
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Norbert Lechner
ciencia políticaNorbert Lechner

Clave para pensar cómo el miedo, la incertidumbre y el deseo de orden organizan la vida política chilena. Intelectual clave para pensar cómo el miedo, la incertidumbre y el deseo de orden organizan la vida política chilena y sus formas de legitimidad. Sus textos sirven para leer la subjetividad política, las tensiones entre democracia y orden, y los afectos que sostienen o erosionan la convivencia pública. En la revista puede usarse como base para abordar cultura política, transición, crisis de sentido y los modos en que se construye el vínculo entre ciudadanía e իշխանidad.

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Erving Goffman
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Clave para analizar escena pública, apariencia y actuación social. Sociólogo fundamental para entender cómo las personas construyen y sostienen su imagen en la vida cotidiana. Sus ideas permiten analizar la interacción cara a cara, la presentación del yo, los roles sociales y las marcas del estigma en espacios públicos y privados. En la revista puede usarse para leer escenas de convivencia, apariencias, normas implícitas y formas de actuación social que organizan lo cotidiano.

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