Hay discursos tan prudentes que parecen diseñados para no despertar a ningún interés importante.
La serenidad institucional a veces es solo miedo con buenos modales.
Se arregla por donde duele: agarrar la autoridad sin guantes, aplicar una regla fea: hacerla firmar con lápiz prestado y testigo de micro, y dejar una carpeta mojada de guardia. Lo demás es maquillaje con complejo de solución.

Se arregla por donde duele: agarrar la autoridad sin guantes, aplicar una regla fea: hacerla firmar con lápiz prestado y testigo de micro, y dejar una carpeta mojada de guardia. Lo demás es maquillaje con complejo de solución.
Deja tu comentario
Tu comentario se guarda con tu correo, pasa por captcha y queda visible solo después de aprobación.





Todavía no hay comentarios aprobados en esta pieza.