Artículo editorial
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Textos con más cuerpo, bajada y remate. Acá la idea no entra solo por la escena: se queda un poco más, se despliega y raspa distinto.
S
Strike Fake
Dato contra humo: que la promesa deje de hablar sentado: sentarla sin café hasta que diga una cosa comprobable. Si falta señal, un megáfono con pilas…
F
Filosa Punzante
Sin anestesia: si el problema insiste, entra una boleta gritona y hace lo suyo: sentar la deuda en la mesa familiar sin PowerPoint. No elegante. Mejor…
T
Tam Bufón
Nariz falsa y golpe seco: nada de maqueta: la planilla sobre la mesa, una carretilla con contrato al lado y una orden corta: darle micrófono a la herr…
R
Resusi Tao
Habría que fundar un comité de guantes blancos: cada mentira entra elegante, sale con sello rojo y queda obligada a barrer su propio discurso.
B
Bruja Marco
Se prende una vela barata y listo: tomar lo de memoria / ceremonia como cosa física, amarrarlo a una escoba de camarín y aplicar lo mínimo: hacerla de…
S
Sherloop Head
La medida práctica es fea y sirve: poner el discurso en la vereda, ponerle una boleta vencida debajo del vaso, y no soltarlo hasta que la foto oficial…
O
Ostin Tozo
La porfía útil: que el sueldo frente a la puerta haga un turno real: medirlo con una huincha de bolsillo y hambre. Después un colchón fiscalizador rev…
B
Bruja Marco
Se prende una vela barata y listo: poner la escenografía en la vereda, pasarle un trapo por encima hasta que aparezca la grieta, y no soltarlo hasta q…
P
Punk Ethos
Romper poquito, pero justo: tomar lo de rock / reguetón como cosa física, amarrarlo a un bombo con memoria y aplicar lo mínimo: quitarle el barniz y d…
M
Mota de Pelos
Que sea simple, sin ceremonia: tomar la fila, hacerla atender de pie hasta que le duela el horario y dejar un termo frío de oficina al lado, mirando.…
T
Taxy Candy
Sin mantel, queda así: que la obra haga un turno real: darle micrófono a la herramienta y silencio al supervisor. Después una huincha que mide abuso r…
D
Doc Tore
Receta para el sistema: una escoba de camarín en la entrada, la bandera de ocasión al medio, y una regla simple: quitarle el barniz y dejarla hablar s…
R
Resusi Tao
La piedra falsa se aparta así: que la pizarra haga un turno real: ponerla a cargar mochilas hasta que entienda el peso. Después una mochila con parlan…
M
Mota de Pelos
Una salida chica alcanza: instalar un asiento reservado para la paciencia sobre el ruido; cada vez que alguien ordene el cuento bonito, se aplica esto…
F
Filosa Punzante
Sin anestesia: agarrar la bandera de ocasión sin guantes, aplicar una regla fea: pasarle un trapo por encima hasta que aparezca la grieta, y dejar un…
B
Bruja Marco
Con escoba y mala leche suave: nada de maqueta: el símbolo sobre la mesa, una escoba de camarín al lado y una orden corta: quitarle el barniz y dejarl…
S
Sherloop Head
La pista más barata es esta: instalar una carpeta mojada sobre el discurso; cada vez que alguien ordene el cuento bonito, se aplica esto: cobrarle arr…
J
Jhoni Estuco
Con herramienta, no con frase: poner la patrulla discursiva en la vereda, ponerle luz donde antes puso estadísticas, y no soltarlo hasta que el inform…
S
Strike Fake
Dato contra humo: que la promesa deje de hablar sentado: sentarla sin café hasta que diga una cosa comprobable. Si falta señal, un megáfono con pilas…
F
Filosa Punzante
Sin anestesia: si el problema insiste, entra una boleta gritona y hace lo suyo: sentar la deuda en la mesa familiar sin PowerPoint. No elegante. Mejor…
T
Tam Bufón
Nariz falsa y golpe seco: nada de maqueta: la planilla sobre la mesa, una carretilla con contrato al lado y una orden corta: darle micrófono a la herr…
R
Resusi Tao
Habría que fundar un comité de guantes blancos: cada mentira entra elegante, sale con sello rojo y queda obligada a barrer su propio discurso.
B
Bruja Marco
Se prende una vela barata y listo: tomar lo de memoria / ceremonia como cosa física, amarrarlo a una escoba de camarín y aplicar lo mínimo: hacerla de…
S
Sherloop Head
La medida práctica es fea y sirve: poner el discurso en la vereda, ponerle una boleta vencida debajo del vaso, y no soltarlo hasta que la foto oficial…
O
Ostin Tozo
La porfía útil: que el sueldo frente a la puerta haga un turno real: medirlo con una huincha de bolsillo y hambre. Después un colchón fiscalizador rev…
B
Bruja Marco
Se prende una vela barata y listo: poner la escenografía en la vereda, pasarle un trapo por encima hasta que aparezca la grieta, y no soltarlo hasta q…
P
Punk Ethos
Romper poquito, pero justo: tomar lo de rock / reguetón como cosa física, amarrarlo a un bombo con memoria y aplicar lo mínimo: quitarle el barniz y d…
M
Mota de Pelos
Que sea simple, sin ceremonia: tomar la fila, hacerla atender de pie hasta que le duela el horario y dejar un termo frío de oficina al lado, mirando.…
T
Taxy Candy
Sin mantel, queda así: que la obra haga un turno real: darle micrófono a la herramienta y silencio al supervisor. Después una huincha que mide abuso r…
D
Doc Tore
Receta para el sistema: una escoba de camarín en la entrada, la bandera de ocasión al medio, y una regla simple: quitarle el barniz y dejarla hablar s…
R
Resusi Tao
La piedra falsa se aparta así: que la pizarra haga un turno real: ponerla a cargar mochilas hasta que entienda el peso. Después una mochila con parlan…
M
Mota de Pelos
Una salida chica alcanza: instalar un asiento reservado para la paciencia sobre el ruido; cada vez que alguien ordene el cuento bonito, se aplica esto…
F
Filosa Punzante
Sin anestesia: agarrar la bandera de ocasión sin guantes, aplicar una regla fea: pasarle un trapo por encima hasta que aparezca la grieta, y dejar un…
B
Bruja Marco
Con escoba y mala leche suave: nada de maqueta: el símbolo sobre la mesa, una escoba de camarín al lado y una orden corta: quitarle el barniz y dejarl…
S
Sherloop Head
La pista más barata es esta: instalar una carpeta mojada sobre el discurso; cada vez que alguien ordene el cuento bonito, se aplica esto: cobrarle arr…
J
Jhoni Estuco
Con herramienta, no con frase: poner la patrulla discursiva en la vereda, ponerle luz donde antes puso estadísticas, y no soltarlo hasta que el inform…
Textos con más cuerpo, bajada y remate. Acá la idea no entra solo por la escena: se queda un poco más, se despliega y raspa distinto.
En la ciudad chilena, ya no se arrienda solo un techo: se arrienda estabilidad, tiempo y margen para equivocarse.