Una portada basta para dejar la picazón.
Más reja, menos barrio
En las poblaciones se llenan de portones y rejas. Dicen que es por seguridad. Pero la calle sigue igual de sola, y el miedo solo cambió de lado.
Piezas recientes para entrar rápido al pulso editorial.
Sin separar tanto por formato: como recortes de un mismo periódico.
El fin de semana también cobra su parte
El bus baja la frecuencia y la ciudad te empuja al taxi, a la app o al favor. Qué casualidad: descansar sale más caro justo cuando todos quieren salir.
Memoria con invitación protocolar
El recuerdo llegó bien vestido; la incomodidad del pasado quedó afuera del acto.
Los que quedan afuera del cariño
Un país que presume de amor doméstico deja a perros y gatos en la calle como si la ternura también se pudiera tercerizar. Y después pregunta por qué la ciudad muerde.
La reparación llegó con formulario
El Estado por fin respondió, aunque la espera ya venía con doctorado en paciencia.
Teletrabajo: la oficina sin oficina y el sueldo sin todo
La modernidad prometió flexibilidad. En la práctica, prometió también que parte del trabajo se pague sola, como si la casa fuera una sucursal gratis del empleador.
Folclor para la foto
La cultura nacional cabe entera en el encuadre, hasta que la transmisión termina.
Cuatro zonas para ordenar la picazón.
El cierre del plan empuja la revista hacia una taxonomía más corta, más nítida y más coherente con el manifiesto.
Política
Lo que deciden por ti.
Abrir secciónSociedad
Lo que aceptamos sin pensar.
Abrir secciónCotidiano
Lo absurdo del día a día.
Abrir secciónCultura Nacional
Símbolos, hábitos y escenas de la cultura nacional.
Abrir sección“La fila siempre tiene más continuidad que la política pública.”
La idea no es explicar la escena. Es hacerla imposible de ignorar.
No somos el problema. Solo lo hacemos visible.
piojo.cl cruza viñeta, artículo, frase corta y reacción breve para mirar la realidad como un cómic editorial: una mezcla de papel, ironía y ruido social.
