El Comité Creativo del Absurdo
Cuando la campaña ya no alcanza, se arma una mesa chica para fabricar ruido. No resuelve la pega. Pero llena pantalla, pelea redes y corre la vista del incumplimiento.
Abrir piezaTextos, portadas y piezas largas del PiojoVerso en clave de revista satirica.
Cuando la campaña ya no alcanza, se arma una mesa chica para fabricar ruido. No resuelve la pega. Pero llena pantalla, pelea redes y corre la vista del incumplimiento.
Abrir pieza
Yo miro el 18 de octubre del 2019 como una marca que no se fue del todo: quema de metros, trayectos partidos, un gobierno que hoy también respira más humo que hechos, y un vagón ardiendo otra vez como si la ciudad siguiera tocando la misma costura.
En una reunión chica, un jefe ridiculiza a una trabajadora como si eso ordenara la sala. Candela Dura mira la escena, corta el aire con una frase precisa y deja de regalarle comodidad a quien vive de apretar a otros.
Una lectura de Swifty Zero: la aspiración profesional puede vestirse fino sin dejar de cargar precariedad y ansiedad de estatus.
Mientras unos vuelven a poner en vitrina a actores de televisión, personajes funados de la farándula y políticos decimonónicos, el pueblo sigue con la cuenta abierta y la espalda más bien doblada. Ahí está la gracia de la fiesta: resucitan nombres.
En la mesa del café quedó una planilla abierta, una taza manchada y un pan partido. Tam Bufón mira los porcentajes movidos y sospecha la misma vieja maniobra: cambiar la etiqueta, pedir confianza y esconder la pega que falta.
A ver quién le compra al país que la pelea es entre rivales cuando al final todos llegan al mismo pasillo, se conocen por nombre, se deben favores y terminan ordenando el turno como si el poder fuera una mesa de maicillo en reunión de curso.
Una lectura de Siko Test: Violeta Parra sigue viva porque no dejó la verdad en modo avión, ni la escondió detrás de un saludo bonito.
Una lectura de Huachaca Rete: cuando la comunidad se vuelve estrategia de reputación, la ayuda llega con cámara, logo y una cuenta de paso.
Una lectura de Filosa Punzante: el castigo moderno ya no siempre encierra el cuerpo. También administra culpa, diagnóstico y normalidad con una prolijidad que da hambre de problema.
Cuando Svampa dice que en la región se mueven placas sociales, en Chile muchos siguen actuando como si el piso fuera de cemento. Y no, po. El piso ya cruje. Solo que algunos lo oyen tarde, cuando el costo ya cambió de bolsillo.
En el Senado ordenan la agenda como si bastara con poner el tema en carpeta. Afuera, la calle lee portones, esquinas y la hora en que nadie responde.