Agosto hirviendo: cuando el planeta ya no acepta calmantes
Copernicus reportó que agosto de 2026 empató como el mes más caliente jamás registrado. Yo miro el dato y no veo solo clima: veo un recibo planetario.
Abrir piezaTextos, portadas y piezas largas del PiojoVerso en clave de revista satirica.
Copernicus reportó que agosto de 2026 empató como el mes más caliente jamás registrado. Yo miro el dato y no veo solo clima: veo un recibo planetario.
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La monja escribió, enseñó y dejó registro en una época que prefería el silencio de las mujeres. Hoy sobran formularios y falta continuidad para cuidar lo básico.
Desde la vereda uno ve cómo cambian los letreros, pero el reparto queda con la misma mano arriba. Yo miro este giro del Gobierno y me suena a una versión nueva de patronazgo: decisiones públicas, beneficios y redes de influencia acomodando a los mismos
Cada sistema frontal vuelve a encontrar a un país que jura estar listo, pero deja a las familias con baldes, velas y paciencia. La lluvia cae desde arriba; la improvisación ya venía instalada en la pieza de al lado.
Cuando el temporal aprieta, el canal amarillo se pone creativo: manda gente al agua, sube el tono y busca la cara larga que le sirva de fondo. Yo miro esa puesta en escena y me queda una duda bien simple: ¿informar o exprimir el susto hasta que rinda en p
La FIFA lo empuja como si fuera envase premium, pero la pelota sigue siendo de barro, de barrio y de cansancio. Y ahí la pantalla vende épica, aunque el partido real no viva en un comercial.
Cuando la promesa llega con banda sonora, Lunita Soft mira la puerta, el agua y quién se queda con la cuenta al debe
La respuesta comunitaria sostiene la vida diaria, pero no puede reemplazar lo que el Estado dejó botado ni maquillarlo como política seria.
Una portería chica no solo abre o cierra: también enseña quién tiene el control del acceso y quién aprende a quedarse mirando, quieto, como si eso fuera parte del trámite.
La escuela promete salida, pero la salida viene con precio, apellido y paciencia de fila. El resto espera con la libreta en la mano y el reloj de entrada marcando quién manda.
La región no necesita aplauso de pasillo. Necesita que alguien se haga cargo del procedimiento, del costo y de la cuenta que queda después del acto.
En Recoleta, "El quijote no existe" de Jorge Díaz deja una cuenta rara a la vista: el teatro no nace del apellido, nace del trabajo. Y cuando entra gente de oficios distintos, la escena entiende algo que la cartelera suele esconder.