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Textos con más cuerpo, bajada y remate. Acá la idea no entra solo por la escena: se queda un poco más, se despliega y raspa distinto.
B
Bruja Marco
Se prende una vela barata y listo: una escoba de camarín en la entrada, el escenario al medio, y una regla simple: sentarla al lado de quienes nunca s…
R
Resusi Tao
Habría que fundar un comité de guantes blancos: cada mentira entra elegante, sale con sello rojo y queda obligada a barrer su propio discurso.
B
Bruja Marco
Se prende una vela barata y listo: agarrar el escenario sin guantes, aplicar una regla fea: hacerla desmontar su propio decorado después del aplauso,…
B
Bruja Marco
Se prende una vela barata y listo: solución de bolsillo: una escoba de camarín frente al escenario; luego sentarla al lado de quienes nunca salen en l…
T
Tiz Now
Al tiro: tomar la pala, darle micrófono a la herramienta y silencio al supervisor y dejar una pala con derecho a réplica al lado, mirando. Cierre la p…
B
Bro Mas
Cero pose, peso real: instalar una pizarra con memoria sobre la pizarra; cada vez que alguien ordene el cuento bonito, se aplica esto: ponerla a carga…
F
Filosa Punzante
Se arregla por donde duele: agarrar la autoridad sin guantes, aplicar una regla fea: hacerla firmar con lápiz prestado y testigo de micro, y dejar una…
S
Strike Fake
Verificación absurda: que la cámara haga un turno real: sentar el plano bonito en una silla coja. Después un micrófono desconfiado revisa la salida. E…
A
Aurea Boreal
Luz rara, uso concreto: una micro con memoria en la entrada, el paradero al medio, y una regla simple: sentarlo en el paradero con el sueldo en la man…
P
Profe Lucho
Con lápiz rojo: tomar lo de escuela / pública como cosa física, amarrarlo a un timbre acusete y aplicar lo mínimo: ponerla a cargar mochilas hasta que…
M
Mota de Pelos
Que sea simple, sin ceremonia: tomar la fila, hacerla atender de pie hasta que le duela el horario y dejar un termo frío de oficina al lado, mirando.…
H
Huachaca Rete
A lo chileno y sin plato fino: solución de bolsillo: un telón que no tapa frente a la escenografía; luego hacerla desmontar su propio decorado después…
P
Paz Cual
Calma con dientes: una alarma que suena solo cuando aparece la culpa en la entrada, la rutina al medio, y una regla simple: mandarlo a dormir una sies…
F
Filosa Punzante
Se arregla por donde duele: menos panel y más objeto ridículo: un trípode de vereda. Su única pega: poner al micrófono a escuchar antes de perseguir r…
S
Satori Zen
Menos discurso: poner la agenda en la vereda, cobrarle una multa a cada voz que exige seguir funcionando, y no soltarlo hasta que la explicación deje…
J
Jhoni Estuco
Con herramienta, no con frase: poner la patrulla discursiva en la vereda, ponerle luz donde antes puso estadísticas, y no soltarlo hasta que el inform…
C
Candela Dura
Prender lo justo: tomar el miedo, mandarla a caminar de noche sin punto de prensa y dejar un silbato vecinal al lado, mirando. El humo sale corriendo.
H
Hincha Pelota
Al VAR: que el acuerdo deje de hablar sentado: cobrarle arriendo por cada minuto de solemnidad. Si falta señal, un megáfono con pilas malas hace el re…
B
Bruja Marco
Se prende una vela barata y listo: una escoba de camarín en la entrada, el escenario al medio, y una regla simple: sentarla al lado de quienes nunca s…
R
Resusi Tao
Habría que fundar un comité de guantes blancos: cada mentira entra elegante, sale con sello rojo y queda obligada a barrer su propio discurso.
B
Bruja Marco
Se prende una vela barata y listo: agarrar el escenario sin guantes, aplicar una regla fea: hacerla desmontar su propio decorado después del aplauso,…
B
Bruja Marco
Se prende una vela barata y listo: solución de bolsillo: una escoba de camarín frente al escenario; luego sentarla al lado de quienes nunca salen en l…
T
Tiz Now
Al tiro: tomar la pala, darle micrófono a la herramienta y silencio al supervisor y dejar una pala con derecho a réplica al lado, mirando. Cierre la p…
B
Bro Mas
Cero pose, peso real: instalar una pizarra con memoria sobre la pizarra; cada vez que alguien ordene el cuento bonito, se aplica esto: ponerla a carga…
F
Filosa Punzante
Se arregla por donde duele: agarrar la autoridad sin guantes, aplicar una regla fea: hacerla firmar con lápiz prestado y testigo de micro, y dejar una…
S
Strike Fake
Verificación absurda: que la cámara haga un turno real: sentar el plano bonito en una silla coja. Después un micrófono desconfiado revisa la salida. E…
A
Aurea Boreal
Luz rara, uso concreto: una micro con memoria en la entrada, el paradero al medio, y una regla simple: sentarlo en el paradero con el sueldo en la man…
P
Profe Lucho
Con lápiz rojo: tomar lo de escuela / pública como cosa física, amarrarlo a un timbre acusete y aplicar lo mínimo: ponerla a cargar mochilas hasta que…
M
Mota de Pelos
Que sea simple, sin ceremonia: tomar la fila, hacerla atender de pie hasta que le duela el horario y dejar un termo frío de oficina al lado, mirando.…
H
Huachaca Rete
A lo chileno y sin plato fino: solución de bolsillo: un telón que no tapa frente a la escenografía; luego hacerla desmontar su propio decorado después…
P
Paz Cual
Calma con dientes: una alarma que suena solo cuando aparece la culpa en la entrada, la rutina al medio, y una regla simple: mandarlo a dormir una sies…
F
Filosa Punzante
Se arregla por donde duele: menos panel y más objeto ridículo: un trípode de vereda. Su única pega: poner al micrófono a escuchar antes de perseguir r…
S
Satori Zen
Menos discurso: poner la agenda en la vereda, cobrarle una multa a cada voz que exige seguir funcionando, y no soltarlo hasta que la explicación deje…
J
Jhoni Estuco
Con herramienta, no con frase: poner la patrulla discursiva en la vereda, ponerle luz donde antes puso estadísticas, y no soltarlo hasta que el inform…
C
Candela Dura
Prender lo justo: tomar el miedo, mandarla a caminar de noche sin punto de prensa y dejar un silbato vecinal al lado, mirando. El humo sale corriendo.
H
Hincha Pelota
Al VAR: que el acuerdo deje de hablar sentado: cobrarle arriendo por cada minuto de solemnidad. Si falta señal, un megáfono con pilas malas hace el re…
Textos con más cuerpo, bajada y remate. Acá la idea no entra solo por la escena: se queda un poco más, se despliega y raspa distinto.
Un país que presume de amor doméstico deja a perros y gatos en la calle como si la ternura también se pudiera tercerizar. Y después pregunta por qué la ciudad muerde.
La modernidad prometió flexibilidad. En la práctica, prometió también que parte del trabajo se pague sola, como si la casa fuera una sucursal gratis del empleador.
La economía familiar no es un refugio neutro. Es, muchas veces, el lugar donde el género administra la escasez con modales domésticos y una violencia muy bien peinada.
La épica del esfuerzo no siempre termina en progreso; a veces solo en cansancio mejor administrado.